Tegucigalpa, Honduras.- Las palabras del expresidente Porfirio Lobo Sosa abren una escena política cargada de expectativa: el país podría entrar en una etapa de grandes cambios bajo la conducción de Nasry Asfura, figura que —según el exmandatario— coloca al ser humano como eje central de toda decisión pública. El mensaje no solo marca postura, también instala una narrativa de transformación que genera conversación nacional.
Lobo describió al gobernante como un líder cercano, con apertura al diálogo social con cada sector. Esa visión, sostuvo, permitiría construir consensos en un momento donde la ciudadanía reclama respuestas concretas ante retos económicos, laborales, productivos. La idea de un Estado enfocado en la persona conecta con una demanda constante de la población: políticas con impacto real en la vida diaria.
En materia económica, el exjefe de Estado resaltó la experiencia de Asfura en infraestructura, área vista como motor capaz de detonar empleo masivo, dinamizar comercio interno, reactivar cadenas productivas. Para analistas, este enfoque podría fortalecer confianza en inversión local, extranjera, generando un círculo virtuoso si se ejecuta con eficiencia.
Uno de los puntos más sensibles fue la eliminación de la norma de Empleo por Hora, medida que Lobo calificó como golpe directo a la juventud. Argumentó que miles de estudiantes dependen de esquemas laborales flexibles para continuar formación académica. Regular, mejorar, corregir —dijo— resulta más efectivo que suprimir oportunidades laborales que sostienen sueños profesionales.
Sobre comercio exterior, subrayó la relevancia de Estados Unidos como socio estratégico, insistiendo en aprovechar cada ventana de cooperación, inversión, mercado. También se refirió a la relación con China, planteando la necesidad de conversaciones prácticas enfocadas en proyectos de desarrollo, intercambio comercial, crecimiento productivo.
El expresidente cerró con una advertencia clave: el sector agrícola requiere atención prioritaria. Para él, la palabra esencial es riego, elemento decisivo para asegurar producción de arroz, maíz, base de la seguridad alimentaria nacional. Sin agua, no existe estabilidad rural ni abastecimiento sostenido.
El discurso de Lobo instala un escenario que mezcla política, economía, visión social. Redacción Ruth Corrales
