Tegucigalpa, Honduras.- En un clima de alarma creciente, la Fundación 15 de Septiembre lanzó una denuncia pública que sacude a la diáspora: miles de hondureños en Estados Unidos con TPS, asilo político o ingreso legal mediante CBP One enfrentan detenciones masivas, esposas, cadenas, trato degradante, pese a contar con figura migratoria válida. El relato colectivo describe una auténtica crisis humanitaria migratoria que genera angustia profunda entre familias dentro, fuera del territorio norteamericano.
La organización afirma que los connacionales viven una “pesadilla en EEUU”, término que resume miedo constante, incertidumbre jurídica, ruptura familiar. Testimonios recibidos por la entidad exponen arrestos sin distinción clara de estatus, traslados a centros de custodia, procesos opacos. El impacto emocional golpea con fuerza a menores, adultos mayores, núcleos completos que dependen de estabilidad legal para trabajar, enviar remesas, sostener hogares en Honduras.
El presidente de la fundación, Juan Flores, subrayó que la comunidad migrante deposita alta expectativa en el próximo encuentro entre Nasry Asfura con Donald Trump, visto como posible giro decisivo. Según su postura, la ausencia prolongada de coordinación diplomática dejó un vacío que debilitó certezas para la población hondureña en el exterior. Ese silencio oficial, expone, abrió paso a escenarios de persecución migratoria, cancelaciones de alivios, aumento de operativos.
Desde Casa Presidencial se confirmó que el mandatario hondureño sostendrá reunión con su homólogo estadounidense para tratar dos ejes sensibles: aranceles a exportaciones hondureñas además del futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS). Aunque no existe fecha pública definitiva, funcionarios indicaron que la cita figura en agenda presidencial próxima. Versiones extraoficiales sitúan el posible escenario en Florida, dato que elevó atención mediática, debate social, presión ciudadana.
Este panorama coloca la migración hondureña en el centro del debate bilateral, con un factor decisivo: la credibilidad de los compromisos que surjan tras la reunión presidencial. La diáspora observa, espera, exige respuestas claras, protección real, garantías tangibles. El desenlace podría redefinir la estabilidad de toda una generación que apostó por vías legales para construir futuro fuera del país. Redacción Wendoly V.V.
