El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, advirtió este lunes que el régimen de Irán “sufrirá consecuencias insoportables” si decide atacar a su país, en un mensaje pronunciado ante la Knéset, en el marco del 77° aniversario de la fundación del parlamento israelí, en un contexto de creciente tensión regional.
“Cualquiera que nos ataque sufrirá consecuencias insoportables”, afirmó Netanyahu durante su discurso. El jefe de Gobierno sostuvo además: “Nos esperan más retos, más momentos difíciles. Pero estamos alerta y preparados para cualquier acontecimiento, seguimos de cerca lo que está sucediendo y estamos preparados para cualquier escenario”.
Las declaraciones se produjeron en la víspera de la reunión prevista en Jerusalén entre Netanyahu y el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, según confirmó a EFE una fuente oficial israelí. La fuente no precisó los temas que abordarán, aunque la visita se inscribe en el marco de la implementación de la segunda fase del plan de paz para Gaza, impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y en medio de la tensión ante un eventual ataque estadounidense contra Irán.
Las maniobras incluyeron al destructor estadounidense USS Delbert D. Black y a la corbeta INS Eilat, de la Marina israelí. El entrenamiento se desarrolló tras la salida del buque estadounidense del puerto de Eilat, en el extremo sur de Israel, sobre el golfo de Aqaba. Según el Comando de las Fuerzas Navales de Estados Unidos en la región, el ejercicio combinado “demostró la sólida asociación militar entre la Quinta Flota de Estados Unidos y la Marina de Israel”.
La estructura naval estadounidense en la zona depende del Comando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones en amplias áreas del mar Rojo, el golfo Pérsico y el mar Arábigo. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que el entrenamiento “se llevó a cabo como parte de la cooperación en curso entre la Marina israelí y la Quinta Flota de Estados Unidos en el ámbito del mar Rojo”. En un comunicado, el ejército subrayó que “la llegada del destructor a este puerto destaca la estrecha cooperación entre ambas armadas y sus respectivos ejércitos”.
El USS Delbert D. Black, un destructor de la clase Arleigh Burke, cuenta con capacidades de defensa aérea, marítima y antisubmarina, además de sistemas para ataques de precisión contra objetivos terrestres. La plataforma incorpora radares avanzados, misiles y sistemas de integración con otras unidades navales y aéreas. Las autoridades israelíes describieron su presencia en Eilat como una visita planificada con antelación y enmarcada en la cooperación estratégica habitual entre ambos países.
Las maniobras se realizaron mientras aumentan las tensiones entre Washington y Teherán. En las últimas semanas, Trump reiteró advertencias de ataques militares contra la dirigencia iraní, en un contexto de denuncias internacionales por la represión de protestas masivas dentro de Irán. Desde Teherán, el régimen amenazó con responder militarmente contra intereses estadounidenses e israelíes en caso de un ataque.
En paralelo, se informó que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, prevé un encuentro con Witkoff con el objetivo de abrir un canal de negociación orientado a reducir la tensión. El ejercicio naval también se inscribe en la expansión del despliegue militar estadounidense en la región desde comienzos de enero, que incluyó el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln y la rotación de destructores y otras unidades de superficie. Con información de EFE
