Tegucigalpa, Honduras.- Más de 1,800 obras públicas quedarán en manos de la próxima gestión gubernamental, marcando uno de los traspasos de infraestructura más grandes de los últimos años. El titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Octavio Pineda Paredes, confirmó que la administración entrante asumirá proyectos en ejecución que abarcan desde caminos productivos hasta hospitales estratégicos, un escenario que abre debate sobre continuidad, eficiencia estatal e impacto social.

El funcionario detalló que la mayoría de los trabajos pendientes corresponden a obras viales de menor escala, fundamentales para la conectividad rural y la dinamización económica local. Según explicó, estas intervenciones representan el mayor volumen dentro del paquete heredado, con un enfoque directo en comunidades históricamente postergadas.

En términos presupuestarios, la nueva gestión dispondrá de 16 mil millones de lempiras para la SIT, cifra que definirá la capacidad de ejecución en los próximos años. Sin embargo, el cierre financiero también deja desafíos: al 31 de diciembre, la mora de deuda asciende a 281 millones de lempiras, un dato que obliga a priorizar pagos sin frenar la inversión.

Pineda destacó que durante su administración se invirtieron 33 mil millones de lempiras, posicionando a la SIT como una de las instituciones con mayor retorno social. En total, se ejecutaron 5,327 proyectos que beneficiaron a 6.8 millones de personas, generando 115,236 empleos directos y 265 mil indirectos entre 2022 y 2026. Las cifras revelan no solo volumen, sino impacto en la economía nacional, la movilidad y el acceso a servicios básicos.

Uno de los puntos más sensibles gira en torno a la infraestructura hospitalaria. El ministro aseguró que quedó asignado el presupuesto para el equipamiento médico y no médico, además de la finalización de los hospitales de Santa Bárbara, Salamá, Ocotepeque y el cierre del centro asistencial en Roatán. Estas obras representan esperanza para miles de familias que esperan atención digna cerca de sus comunidades.

Finalmente, el titular de la SIT envió un mensaje a su sucesor: ejercer el cargo con humildad, paciencia y un equipo técnico sólido será clave para sostener el ritmo de ejecución. La transición no solo es administrativa; es un momento decisivo para definir si la infraestructura seguirá siendo motor de desarrollo o quedará atrapada en la burocracia. ¿Logrará la próxima gestión cumplir las expectativas de millones de hondureños? El país observa. Redacción Wendoly V.V.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!