Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – La OEA lanzó un mensaje contundente: el estancamiento del conteo electoral pone en riesgo la estabilidad política del país. Con casi una semana sin un ganador oficial, Honduras vive una tensión que crece con cada hora de retraso y que golpea la confianza pública en el sistema democrático.
La misión internacional confirmó fallas operativas, errores en la gestión de actas y deficiencias tecnológicas que exponen un proceso vulnerable, lento y altamente cuestionado. La disputa entre Nasry Asfura y Salvador Nasralla sigue prácticamente congelada, generando una sensación de colapso institucional.
Nasralla endureció su postura al denunciar miles de actas con inconsistencias, advirtiendo que los errores podrían alterar la voluntad popular. Sus señalamientos aumentaron la presión sobre el CNE en un momento en que el país exige precisión, rapidez y credibilidad.
El partido Libre fue más allá: pidió anular el escrutinio presidencial, acusando un desplome del TREP y una serie de fallos que, según sostienen, contaminan todo el proceso. Con el 88.6% escrutado, Asfura lidera con 40.19%, mientras Nasralla registra 39.49%, una diferencia tan estrecha que mantiene al país en un estado de alerta política.
La OEA reconoció la calma ciudadana, pero advirtió que esa serenidad podría quebrarse si el cierre del conteo no ofrece certeza absoluta. Honduras espera un resultado; lo que recibe es un silencio que inquieta más cada día. Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

