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Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La intensa sequía extrema que azota al municipio de Patuca, en el departamento de Olancho, encendió las alarmas entre autoridades locales, productores ganaderos, comunidades rurales, así como sectores vinculados al abastecimiento energético nacional. La falta prolongada de lluvias ya provoca un escenario crítico marcado por ríos secos, ganado muriendo, pérdidas económicas crecientes además de una amenaza directa al funcionamiento del proyecto hidroeléctrico Patuca III.

El alcalde de Patuca, Juan Carlos Colindres, confirmó que la crisis climática alcanzó niveles históricos tras el cierre temporal de operaciones en la represa hidroeléctrica Patuca III, situación provocada por la drástica disminución del caudal en las fuentes hídricas que alimentan la estructura energética.

“El río Jamastrán está completamente seco, al igual que el río Guayape. Nunca habíamos enfrentado una situación tan severa”, expresó el edil, reflejando la preocupación creciente que domina a centenares de familias de la región oriental del país.

La emergencia climática golpea con fuerza debido a la combinación del fenómeno de El Niño, las altas temperaturas extremas, la pérdida acelerada de bosques, además del deterioro progresivo de las microcuencas. 

Las consecuencias ya afectan directamente al sector ganadero. Productores reportan animales debilitados, sin acceso suficiente a agua ni pastizales, mientras imágenes difundidas desde comunidades rurales muestran reses desplomadas bajo temperaturas sofocantes. La crisis amenaza con elevar aún más los precios de productos derivados del ganado, generando preocupación entre consumidores, comerciantes además de pequeños emprendedores agrícolas.

La situación empeora cada día. Existen sectores donde el ganado comienza a morir por falta de agua, sombra además de alimento”, alertó Colindres, quien pidió acciones urgentes antes de que el impacto económico alcance dimensiones irreversibles.

La falta de lluvias también genera temor por posibles racionamientos energéticos si disminuye aún más la producción hidroeléctrica nacional. Honduras enfrenta uno de los períodos climáticos más agresivos de los últimos años, situación que obliga a replantear políticas de conservación forestal, recuperación hídrica además de protección ambiental en zonas vulnerables.

La dramática realidad de Patuca refleja el impacto devastador del cambio climático sobre Honduras, dejando una pregunta a miles de hondureños: ¿Cuántas regiones más deberán colapsar antes de actuar con firmeza frente a la destrucción ambiental?. Redacción Martha C.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!