Tegucigalpa, Honduras.- La libertad de prensa vuelve a colocarse bajo tensión en Honduras. El periodista de Hable Como Habla (HCH), Alex Cáceres, denunció de forma pública que ha sido blanco de amenazas de muerte, una situación que genera alarma en el gremio comunicacional e impacta directamente en el derecho ciudadano a estar informado.
A través de sus plataformas digitales, Cáceres expuso mensajes intimidantes y llamadas sospechosas provenientes de distintos números telefónicos, los cuales —según relató— se han repetido durante varios días, elevando el nivel de riesgo para su integridad personal y profesional.
“En los últimos días he recibido amenazas de muerte, con llamadas y textos desde distintos números”, manifestó el comunicador, quien subrayó que la violencia jamás podrá silenciar la labor informativa. En su publicación recordó una frase contundente: “No se mata a la verdad asesinando periodistas”, un mensaje que rápidamente se viralizó entre usuarios de redes sociales.
En medio del clima de incertidumbre, Cáceres también compartió un mensaje de fe y fortaleza: “Dios cubre mis pasos y guarda mi vida”, reflejando la dimensión humana detrás del ejercicio periodístico, donde informar también implica enfrentar riesgos reales.
Tras conocerse la denuncia, la reacción no se hizo esperar. Seguidores de HCH, colegas del gremio y figuras públicas expresaron su respaldo. Entre ellos destacaron muestras de solidaridad de la diputada Ericka Urtecho y comunicadores que exigieron protección inmediata para periodistas que cumplen su rol fiscalizador en la sociedad.
El caso reaviva el debate sobre la seguridad de la prensa en Honduras, la necesidad de investigar este tipo de hechos y garantizar que el periodismo pueda ejercerse sin miedo. En la era digital, donde cada publicación impacta miles de pantallas, proteger a quienes informan es también proteger la democracia.
El mensaje de Alex Cáceres no solo denuncia una amenaza, sino que lanza un llamado urgente: defender la verdad antes de que el silencio se imponga por la fuerza. Redacción Wendoly V.V.

