Tegucigalpa, Honduras.- La infraestructura nacional entra en fase crítica de acción. El titular de la Secretaría de Infraestructura SIT, Aníbal Erhler, confirmó un ambicioso plan de mejora vial que cubrirá 2.500 kilómetros de carreteras en apenas 60 días, una medida clave para elevar la seguridad vial, dinamizar el turismo interno previo a Semana Santa, además de estimular la economía nacional mediante obra pública acelerada. El anuncio surge tras un decreto de emergencia impulsado desde Casa Presidencial, señal clara de prioridad estatal ante el deterioro de la red carretera. 

El funcionario detalló que el plan contempla un bacheo general en seis regiones estratégicas, con intervención en corredores troncales como CA-5, CA-13, CA-4, ejes logísticos vitales para movilidad productiva, transporte de pasajeros, conexión interregional. La meta central: permitir tránsito más seguro, fluido, confiable durante la temporada de alta movilización turística. La ejecución se realizará mediante contratación exprés, mecanismo que busca rapidez operativa, menor tramitología, arranque inmediato de labores.

Erhler explicó que los costos están preestablecidos con empresas constructoras, lo cual facilita la activación sin retrasos administrativos. Reconoció limitaciones financieras en el sector, pero afirmó que existe disposición empresarial para responder ante la emergencia vial nacional. La inversión proyectada ronda los 300 millones de lempiras, fondos orientados a recuperación de carpeta asfáltica, nivelación, sellado de fisuras, adecuación de derecho de vía en rutas priorizadas.

El plan también contempla revisión de contratos anteriores aún inconclusos, con el fin de reactivar frentes detenidos, recuperar ritmo de obra, maximizar impacto territorial. Además, se mantiene apertura de diálogo con representantes de la industria constructora para coordinar fases, asignaciones regionales, optimización de recursos técnicos.

La apuesta estatal no solo apunta a carreteras más transitables, sino a un mensaje político claro: infraestructura como motor inmediato de dinamismo económico. En un contexto donde movilidad segura define actividad comercial, turismo, transporte de carga, este despliegue podría marcar un punto de inflexión en percepción ciudadana sobre gestión vial. Redacción Laura Valladres. 

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!