Tegucigalpa, Honduras.- Un incremento de entre cinco a diez lempiras en el precio del pescado comienza a sentirse en los principales centros de abasto de la capital, una señal temprana de presión en el mercado alimentario justo antes del período de mayor consumo del año: Semana Santa. Comerciantes del tradicional mercado capitalino advierten que la combinación de escasez estacional, demanda anticipada, costos logísticos elevados podría provocar nuevas alzas en las próximas semanas.

En puestos del concurrido mercado La Isla, vendedores reportan que productos como tilapia fresca, filete de pescado, cecina ya reflejan ajustes en sus precios. Aunque el aumento puede parecer moderado en apariencia, comerciantes aseguran que el fenómeno podría intensificarse conforme avance el verano, temporada en la cual la producción proveniente de la zona sur del país suele disminuir.

La preocupación no solo se limita a los vendedores. Consumidores que dependen del pescado como una de las principales alternativas alimenticias durante la Semana Mayor observan con cautela la tendencia. Tradicionalmente, en Honduras miles de familias sustituyen la carne roja por pescado durante estas fechas, lo que dispara la demanda en mercados populares.

De acuerdo con los comerciantes, la escasez del producto durante el verano es un patrón que se repite cada año, pero en esta ocasión se suma un elemento adicional que amenaza con empujar aún más los precios: el incremento en los combustibles. El transporte del pescado desde las zonas de producción, principalmente desde el litoral sur, depende en gran medida de costos de traslado que impactan directamente en el precio final para el consumidor.

Vendedores explican que cada aumento en el combustible repercute en toda la cadena logística: pesca, almacenamiento, transporte, distribución, venta minorista. Este efecto dominó eleva los costos operativos para los comerciantes, quienes muchas veces se ven obligados a trasladar parte del incremento al precio final del producto.

Además del mercado La Isla, comerciantes de otros puntos de venta de Tegucigalpa reportan tendencias similares en el precio del pescado, lo que confirma que el fenómeno no se limita a un solo mercado sino que responde a una dinámica general de oferta reducida frente a una demanda creciente.  Redacción Laura V.V.

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