Tegucigalpa, Honduras.- El Caribe hondureño respira alivio. Tras días de tensión, el litoral de Roatán muestra una imagen renovada luego de una intensa jornada de limpieza que logró retirar cerca del 90 % del sargazo, devolviendo brillo visual al destino insular más cotizado del país. La escena actual contrasta con el impacto reciente que encendió alertas en sector hotelero, comercio local, así como visitantes que temieron perder su paraíso frente al mar.

El arribo masivo de alga marina sorprendió a residentes en especial en el sector de West Bay, punto clave del turismo regional. La acumulación provocó cierre temporal de varios complejos hoteleros, además de suspensión de actividades acuáticas, medida preventiva ante olor fuerte generado por descomposición del material orgánico. Esta situación activó un despliegue urgente de cuadrillas municipales, personal ambiental, colaboradores del rubro turístico, quienes trabajaron sin pausa para rescatar la postal natural que impulsa la economía isleña.

Autoridades locales detallan que la presencia residual es mínima, lo que permite reactivar de forma progresiva la dinámica turística. El retiro del sargazo en Roatán no solo mejora el paisaje, también reduce riesgos sanitarios, protege la experiencia del visitante, fortalece la percepción internacional del destino. Empresarios destacan que la rápida respuesta evitó daños mayores en plena etapa de alta afluencia, momento crucial para generación de ingresos, empleo, estabilidad económica en Islas de la Bahía.

Especialistas recuerdan que el sargazo forma parte del ecosistema marino, flota gracias a vesículas con gas, pero su acumulación excesiva en costa altera equilibrio visual, causa molestias, afecta actividades recreativas. El reto ahora se centra en vigilancia constante, protocolos de reacción temprana, coordinación entre sector público, privado, comunitario para enfrentar futuros episodios. Redacción Martha C.C.

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