Romeo Vásquez celebra salida del listado “más buscados”Romeo Vásquez celebra salida del listado “más buscados”

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Una actualización oficial de la Policía Nacional de Honduras provocó este martes una ola de reacciones en redes sociales, luego de confirmarse que Romeo Vásquez Velásquez, general en condición de retiro, ya no aparece en el afiche público de los “más buscados”, donde permaneció durante varios meses con una de las recompensas más altas registradas: 35 millones de lempiras.

El giro, aunque administrativo a simple vista, se convirtió en una chispa informativa de alto impacto, porque el exjefe militar continúa siendo una figura directamente asociada a uno de los casos más sensibles en la historia reciente del país: el asesinato de Isis Obed Murillo, ocurrido el 5 de julio de 2009 en Tegucigalpa.

Apenas se confirmó el cambio, Vásquez Velásquez reaccionó de forma inmediata desde sus plataformas digitales, construyendo un mensaje de fuerte carga emocional que fue replicado y debatido masivamente.

Hoy se cae una mentira”, escribió, afirmando que su aparición en el listado no representaba una persecución legítima de la justicia, sino una acción dirigida a destruir su imagen pública. Para el general retirado, el monto de la recompensa fue una prueba contundente de que existía una intención de “exhibición” más que de proceso.

La recompensa de 35 millones fue una señal clara: no buscaban justicia… buscaron destruirme”, sostuvo, agregando un componente religioso que reforzó su narrativa: “Dios no abandona al que lucha con rectitud”.

En otra publicación, resumió su postura en una frase con tono de resistencia: “Lo intentaron todo. Mentiras, odio, persecución; y aun así no pudieron quebrarme”.

El hecho central, sin embargo, es que la salida del afiche no significa la desaparición del caso. De acuerdo con la información oficial disponible, la orden de captura continúa vigente y los procesos judiciales permanecen activos. Vásquez Velásquez enfrenta señalamientos vinculados al homicidio de Isis Obed Murillo y también a una causa por tentativa de homicidio contra Alex Roberto Zavala Licona.

Lo que más inquieta a la opinión pública es el silencio institucional: las autoridades no han explicado por qué se actualizó el listado, ni cuáles son los criterios para retirar a una persona que antes figuraba como objetivo prioritario con recompensa millonaria.

La falta de detalles alimenta el debate nacional, porque el caso de 2009 sigue siendo un símbolo de polarización: para unos, representa una deuda histórica de justicia; para otros, una persecución selectiva con fines políticos.

En medio de ese choque narrativo, lo ocurrido con el listado abre un nuevo capítulo: un cambio oficial que no cancela el proceso, pero sí reconfigura la percepción pública y deja una pregunta que hoy domina redes sociales: ¿Se cayó una mentira o se movió una estrategia?. Redacción Wendoly V.V.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!