Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La esperada negociación para definir el nuevo salario mínimo en Honduras terminó este viernes sin acuerdo entre representantes del sector obrero y empresarios, un escenario que mantiene en incertidumbre a miles de trabajadores mientras la mesa de diálogo se prepara para una nueva ronda dentro de una semana.
El encuentro, considerado clave para el ajuste salarial correspondiente a 2026, concluyó sin consenso luego de intensos intercambios entre ambas partes. El representante del sector trabajador, Josué Orellana, aseguró que la propuesta presentada por el empresariado quedó muy por debajo de lo que demanda la clase obrera.
Según explicó, los montos planteados por el sector privado no reflejan el impacto del costo de vida ni las necesidades reales de los trabajadores, situación que obligó a suspender la sesión sin resultados concretos. Ante este escenario, los negociadores acordaron retomar las conversaciones el próximo viernes a las 9:00 de la mañana.
Orellana afirmó que la oferta presentada incluso resultó ofensiva para las expectativas del sector asalariado, por lo que continuarán realizando consultas con sindicatos y bases laborales para fortalecer una posición que permita alcanzar un acuerdo justo, equilibrado y sostenible.
El proceso de negociación ya arrastraba tensiones desde la semana pasada. En aquella ocasión, el sector obrero presentó su propuesta oficial, la cual fue rechazada por los empresarios. Posteriormente, el sector privado expuso sus propios planteamientos, pero estos tampoco lograron respaldo dentro de la mesa tripartita.
Por su parte, el representante empresarial Fernando García llamó a mantener la calma mientras avanzan las discusiones. Subrayó que todo proceso de negociación requiere analizar cada postura con responsabilidad, con el objetivo de construir un acuerdo viable tanto para los trabajadores como para las empresas.
A pesar del interés público, ninguna de las partes reveló las cifras exactas que se encuentran sobre la mesa, lo que ha generado mayor expectativa en torno al resultado final. Sin embargo, ambas delegaciones confirmaron que las conversaciones continúan abiertas.
Uno de los puntos clave en la negociación es que el nuevo salario mínimo deberá aplicarse de forma retroactiva desde el 1 de enero de 2026, una disposición que podría impactar directamente en las finanzas de las empresas, especialmente en sectores con menor margen operativo.
En Honduras, el salario mínimo no es una cifra única, sino que se calcula mediante un sistema diferenciado que toma en cuenta factores como cantidad de empleados, rubro económico, tamaño de empresa y volumen de operaciones. Este esquema busca equilibrar la competitividad empresarial con la protección del ingreso laboral.
Expertos en economía advierten que el desafío actual consiste en lograr un ajuste que compense la inflación sin provocar pérdida de empleos. De no alcanzarse un acuerdo en las próximas semanas, el proceso podría prolongarse, generando presión social en un contexto marcado por el aumento del costo de vida.
Mientras tanto, miles de trabajadores permanecen atentos al resultado de estas conversaciones, conscientes de que el salario mínimo define directamente su poder adquisitivo, estabilidad familiar y calidad de vida. Redacción Laura .V.
