Zelaya pone presión total a obra en salida a OlanchoZelaya pone presión total a obra en salida a Olancho

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Cuando una obra se detiene, no solo se detiene el cemento: se detiene la confianza. Por eso, la reactivación de la ampliación y pavimentación de la salida a Olancho está siendo seguida por miles de capitalinos que, durante años, han soportado un corredor vial saturado, desgastado y con riesgos diarios.

En ese escenario, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, se presentó en el lugar para supervisar personalmente los trabajos. Su mensaje fue directo: la obra debe ejecutarse con calidad técnica, con control permanente, sin improvisación y con resultados medibles.

La salida a Olancho es una de las arterias más importantes de Tegucigalpa. Por ella circula el transporte que conecta la capital con el oriente del país, además de un flujo constante de vehículos particulares, motocicletas, transporte público y unidades comerciales. Su deterioro ha provocado por años un mismo patrón: filas interminables, accidentes, desgaste vehicular, frustración ciudadana.

Zelaya señaló que el proyecto tendrá impacto inmediato en la movilidad urbana, al permitir un tránsito más fluido, reducir embotellamientos en horas pico y mejorar la seguridad. También destacó que el objetivo es dejar la vía en condiciones óptimas, con pavimento de calidad, drenajes adecuados y una ruta más estable para el alto volumen vehicular.

Para muchos capitalinos, esta obra representa algo más que infraestructura. Es un símbolo. La gente no está pidiendo milagros: está pidiendo carreteras funcionales. Está pidiendo que el dinero público se vea en la calle. Está pidiendo que las obras no se queden como anuncios, sino como soluciones.

La supervisión del alcalde se produce en un momento donde la ciudad exige eficiencia. Tegucigalpa ha crecido, el parque vehicular ha aumentado, el tráfico se ha vuelto parte de la rutina diaria. En ese contexto, cada obra vial bien ejecutada significa más tiempo en casa, más seguridad en carretera, menos gasto en reparación de vehículos, menos riesgo para los peatones.

El reto principal será sostener el ritmo de ejecución, cumplir plazos, garantizar la calidad final y entregar una obra que resista el uso real, no solo el acto de inauguración.

En la salida a Olancho, la ciudadanía ya está lista para aplaudir. Pero solo si el resultado se siente, se nota y se mantiene. –Redacción Laura V. HonduPrensa.Com

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