Tegucigalpa, Honduras.- La ruta hacia el nuevo salario mínimo 2026 toma forma con un anuncio que activa expectativas en todo el país. El subsecretario de Trabajo, Daniel Discua, confirmó que en un plazo de dos semanas quedarán instaladas las mesas de diálogo encargadas de definir el ajuste que impactará de forma directa en millones de hogares, empresas, sectores productivos. El proceso abre un capítulo decisivo para la economía nacional, en un entorno donde cada lempira cuenta.

La solicitud formal ya fue presentada ante las instancias correspondientes, lo que permite activar los mecanismos de concertación laboral entre representantes del sector privado, delegados de la clase trabajadora, autoridades estatales. Este movimiento institucional marca el inicio de una etapa de negociación que no solo aborda cifras, sino también estabilidad, poder adquisitivo, competitividad, dinamismo productivo.

Discua detalló que el cronograma original contemplaba iniciar en diciembre; sin embargo, el contexto político posterior al relevo gubernamental, junto al escenario electoral reciente, retrasó la conformación de la mesa negociadora. Frente a este panorama, la Secretaría de Trabajo ya emitió convocatorias oficiales para que, en un plazo aproximado de 15 días, el espacio de diálogo quede formalmente instalado, dando paso a discusiones técnicas, sociales, económicas.

El Gobierno proyecta un proceso marcado por la disposición al consenso. La meta es lograr acuerdos equilibrados que protejan el ingreso de la fuerza laboral sin comprometer la sostenibilidad empresarial. El ajuste salarial no solo incide en planillas, también repercute en consumo interno, inversión, generación de empleo, clima de negocios. Cada decisión adoptada en estas mesas tendrá efecto real en la vida cotidiana de la población.

El inicio de estas negociaciones coloca al salario mínimo en el centro de la agenda nacional. La ciudadanía observa con atención un proceso que puede redefinir el equilibrio entre ingreso, empleo, productividad, bienestar. El desenlace de estas mesas no solo establecerá una cifra, también enviará una señal sobre la capacidad de diálogo institucional en Honduras. Redacción Laura Valladares.

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