Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La tensión por el salario mínimo escala en Honduras en medio de una inflación global que amenaza el poder adquisitivo. El representante de las centrales obreras, José Orellana, lanzó un llamado urgente a acelerar acuerdos con el sector empleador, bajo una postura clara: propuesta “inamovible” como línea base para proteger la subsistencia del trabajador.
El dirigente advirtió que el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el precio del crudo podría detonar una cadena de alzas en bienes esenciales, lo que elevaría el costo de vida a niveles críticos. En ese contexto, insistió en que prolongar el diálogo sin resultados concretos expone a la clase trabajadora a una pérdida aún mayor de capacidad adquisitiva.
“Existe una presión externa real que puede disparar precios en cuestión de días. Si el ajuste salarial llega tarde, ese incremento pierde valor antes de entrar en vigencia”, expuso Orellana, al tiempo que señaló una especulación de precios sin control efectivo en el mercado nacional.
El sector obrero se declaró en sesión permanente, sin pausa, con el objetivo de concretar un acuerdo antes del inicio de Semana Santa. La meta: ofrecer certeza a miles de trabajadores que enfrentan una canasta básica en constante aumento, junto a servicios públicos cada vez más costosos.
Dentro del proceso, Orellana confirmó un acercamiento significativo entre la contrapropuesta empresarial frente a la posición obrera. Sin embargo, reafirmó que el planteamiento actual no sufrirá modificaciones, al considerar que cualquier retroceso comprometería la estabilidad social.
El dirigente también alertó sobre un posible escenario de convulsión social si la decisión final recae de forma unilateral en el Ejecutivo, ante la falta de consenso entre sectores productivos. Enfatizó que la responsabilidad histórica recae en lograr un acuerdo tripartito que garantice gobernabilidad, estabilidad económica, así como confianza ante la comunidad internacional. Redacción Laura.V.
