Tendencia nacional perfila país dividido entre Asfura-NasrallaTendencia nacional perfila país dividido entre Asfura-Nasralla

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El recuento preliminar de resultados provenientes de decenas de JRV en distintos departamentos del país revela un escenario electoral complejo, dividido y profundamente competitivo, donde las preferencias ciudadanas dibujan un mapa fragmentado entre territorios rurales, zonas urbanas densas, áreas con arraigo oficialista y regiones donde el voto independiente marca tendencia. El proceso presidencial avanza con una intensidad notable mientras el país observa con atención cada cifra que emerge desde los centros de votación.

Los datos evidencian que Nasry Asfura se consolida como la figura dominante en gran parte del sur, oriente y regiones rurales del occidente, alcanzando porcentajes que superan el 48%, 50% y hasta 52% en departamentos como Valle, Choluteca, El Paraíso, Santa Bárbara y Lempira. En estas zonas, la percepción de estabilidad, la cercanía comunitaria y el trabajo territorial lo posicionan como una opción confiable para un electorado que valora gestión y estructura.

De forma paralela, Salvador Nasralla mantiene un avance contundente en nodos urbanos, logrando cifras que oscilan entre 31% y 58%, y alcanzando picos aún mayores en Cortés, donde supera con claridad a todos los demás aspirantes. Su discurso centrado en combate a la corrupción y renovación del sistema político conecta con votantes jóvenes, ciudadanos independientes y sectores productivos que buscan una figura ajena a las estructuras tradicionales.

La candidata del oficialismo, Rixi Moncada, sostiene un rendimiento sólido, con porcentajes entre 13% y 40%, particularmente fuertes en Ocotepeque, Lempira, Santa Bárbara y zonas específicas de Atlántida. Su base partidaria organizada le permite mantener presencia en territorios donde el oficialismo ha construido un arraigo histórico, convirtiéndola en una tercera fuerza con impacto real en el mapa nacional.

Los aspirantes Mario Rivera y Nelson Ávila, por su parte, obtienen porcentajes reducidos entre 0% y 3%, confirmando que la contienda se concentra en los tres liderazgos que marcan el ritmo político del país.

El análisis general revela tres bloques territoriales claramente definidos:

• Asfura domina el sur, zonas rurales y corredores comunitarios
El Valle, Choluteca, El Paraíso y municipios rurales muestran cohesión a favor del exalcalde, impulsado por redes de liderazgos locales y una campaña sostenida.

• Nasralla lidera en el norte urbano, el corredor industrial y centros metropolitanos
Cortés, Islas de la Bahía, Comayagua y sectores del Distrito Central consolidan su fuerza entre ciudadanos críticos, jóvenes profesionales y votantes independientes.

• Moncada retiene áreas con arraigo partidario e influencia institucional
Lempira, Santa Bárbara y áreas del occidente sostienen su presencia, mostrando que el oficialismo conserva densidad organizativa en zonas históricas.

Estas tendencias confirman que Honduras vive un proceso electoral altamente fragmentado, donde el voto se expresa de forma territorial, diferenciada y cargada de expectativas. El país avanza hacia un cierre reñido, impulsado por la movilización final, el poder de las estructuras, la participación juvenil y la capacidad de cada campaña para sostener ritmo en las próximas horas.

La atención nacional se concentra ahora en las actualizaciones que definirán la fotografía final, conscientes de que cada JRV puede alterar el equilibrio en una contienda que se perfila como una de las más intensas de los últimos años. Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!