Tegucigalpa, Honduras.- La tosferina mantiene en alerta a las autoridades sanitarias tras registrar un incremento cercano al 200 % en los casos confirmados en comparación con el mismo período del año anterior, una situación atribuida principalmente a las bajas coberturas de vacunación en la población infantil.
El subdirector departamental de Salud, Diógenes Chávez, informó que mientras el año pasado se contabilizaban seis casos confirmados, en la actualidad ya se reportan 17 contagios, una cifra que refleja el avance de una enfermedad que puede prevenirse mediante la inmunización oportuna.
«La tosferina es una enfermedad prevenible, pero tenemos problemas con la vacunación y debemos decirlo con claridad. El incremento de casos está directamente relacionado con las bajas coberturas de inmunización», señaló el funcionario.
Las autoridades hicieron un llamado urgente a los padres y madres de familia para que lleven a vacunar a sus hijos menores de cinco años, grupo que representa la población con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves por esta enfermedad respiratoria.
Actualmente, la Secretaría de Salud tenía como meta inmunizar a 300 mil menores, sin embargo, hasta la fecha únicamente 210 mil han recibido las dosis correspondientes, lo que representa una cobertura aproximada del 70 %, porcentaje considerado insuficiente para garantizar una protección colectiva.
Los especialistas advierten que mantener estos niveles de vacunación favorece la circulación de la bacteria que provoca la tosferina, incrementando el riesgo de brotes, especialmente entre bebés que aún no completan su esquema de inmunización.
Además de proteger contra la tosferina, el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) ofrece 23 vacunas que previenen 27 enfermedades, por lo que las autoridades insistieron en que cumplir con el calendario de vacunación es una de las herramientas más efectivas para reducir enfermedades, hospitalizaciones y fallecimientos infantiles.
Chávez explicó que, aunque la preocupación generada por los recientes casos de sarampión ha motivado a más familias a acudir a los centros de salud, las cifras todavía se encuentran por debajo de los niveles necesarios para alcanzar una protección adecuada en la población.
En relación con los recientes fallecimientos de menores asociados inicialmente a la tosferina, el funcionario aclaró que las investigaciones descartaron cualquier vínculo con las vacunas.
Según explicó, Medicina Forense confirmó que los niños presentaban enfermedades respiratorias previas y que los decesos obedecieron a condiciones médicas independientes, descartando problemas relacionados con la calidad o seguridad de las vacunas utilizadas en el país.
Las autoridades sanitarias reiteraron que las vacunas continúan siendo seguras, eficaces y fundamentales para prevenir enfermedades infecciosas, por lo que exhortaron a la población a completar los esquemas de inmunización y evitar que enfermedades prevenibles continúen aumentando en Honduras. Redacción Wendoly V
