Tegucigalpa, Honduras.- La alerta sanitaria crece en Honduras tras confirmarse un aumento del 53 por ciento en los casos de tosferina durante 2026, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que ya deja 175 casos confirmados y 14 fallecimientos a nivel nacional, según datos oficiales de la Secretaría de Salud (Sesal).
Las autoridades sanitarias advirtieron que la situación genera preocupación debido al impacto directo sobre la población infantil, especialmente en menores que aún no completan sus esquemas de inmunización.
La jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Odalys García, informó que el comportamiento epidemiológico mantiene una tendencia al alza, mientras se intensifican las acciones de prevención en distintas regiones del país.
Uno de los datos que más alarma provoca es que todas las víctimas mortales corresponden a menores de edad. Entre ellas, siete eran bebés menores de 30 días de nacidos, mientras otros tres casos se registraron en lactantes cercanos a los tres meses de vida.
Desde la Unidad de Vigilancia de la Sesal, las autoridades reiteraron que esta enfermedad puede prevenirse mediante vacunación oportuna. Según los especialistas, la baja cobertura continúa siendo uno de los factores que favorecen la expansión del virus.
Actualmente, el país mantiene niveles de inmunización por debajo del objetivo sanitario recomendado del 95 por ciento, porcentaje considerado clave para reducir el riesgo de brotes comunitarios.
A esta situación se suma la circulación de información errónea que ha provocado que numerosas familias retrasen o suspendan las visitas a centros asistenciales para iniciar o completar el esquema de vacunas infantiles.
Las estadísticas oficiales reflejan que alrededor de 17 mil menores de un año aún no han iniciado su proceso de vacunación, colocándolos en una condición de alta vulnerabilidad frente a enfermedades respiratorias prevenibles.
Los registros epidemiológicos muestran presencia de contagios en 16 de las 20 regiones sanitarias del país, con mayor incidencia en el norte del territorio nacional, especialmente en Cortés, Colón, Yoro, Lempira y Santa Bárbara.
La tosferina se transmite mediante pequeñas gotas expulsadas al hablar, toser o estornudar. En muchos casos, los bebés adquieren la bacteria por contacto cercano con familiares o cuidadores que desconocen que están infectados.
Entre los síntomas iniciales destacan congestión nasal, malestar general y tos leve; sin embargo, con el paso de los días puede evolucionar hacia episodios intensos de tos persistente, dificultad respiratoria y acumulación de secreciones.
Las autoridades sanitarias hicieron un llamado urgente a madres, padres y cuidadores para acudir a los centros de salud, verificar los esquemas de vacunación y fortalecer las medidas preventivas para proteger a la niñez hondureña. Redacción Martha C
