Tegucigalpa, Honduras.- Un movimiento diplomático de alto calibre coloca a Honduras en foco internacional tras confirmarse una cita oficial entre el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, junto al líder hondureño Nasry Asfura, programada para este sábado en la exclusiva residencia de Mar-a-Lago. La reunión despierta expectativa regional, marca un punto de inflexión en la relación bilateral, abre una fase estratégica con implicaciones económicas, políticas, de seguridad para el istmo.
Fuentes cercanas al entorno gubernamental detallan que la agenda contempla aranceles, migración, inversión extranjera, dinamización productiva, además de un eje prioritario en seguridad regional frente al delito organizado transnacional. El diálogo también integraría una propuesta denominada Board of Peace, iniciativa orientada a reforzar cooperación continental bajo un marco de estabilidad institucional.
La presencia del secretario de Estado, Marco Rubio, agrega peso geopolítico al encuentro. El funcionario sostuvo contactos previos con Asfura en etapas anteriores, lo que sugiere continuidad diplomática, construcción de puentes para acuerdos de largo alcance. Analistas consideran que esta interacción podría redefinir la posición de Centroamérica en la estrategia exterior norteamericana.
Para Honduras, la cita representa más que protocolo: simboliza acceso directo a círculos de decisión capaces de incidir en comercio, atracción de capital, fortalecimiento institucional. Sectores productivos observan con atención ante posibles aperturas de mercado, estímulos para exportaciones, cooperación técnica.
Aún no se revelan pactos concretos, aunque el entorno oficial transmite optimismo. La narrativa que emerge combina diplomacia de alto nivel, visión económica, seguridad compartida. ¿Podría este diálogo transformar el rumbo de la relación bilateral?. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

