Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La capital hondureña enfrenta uno de los momentos más delicados en materia de abastecimiento de agua potable, mientras expertos advierten que la crisis podría extenderse hasta 2027 si las condiciones climáticas continúan deteriorándose. La alerta fue emitida por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), institución que confirmó un escenario crítico marcado por el prolongado verano, la escasa captación en represas, además del impacto persistente del fenómeno climático de El Niño.
El gerente de UMAPS, Gustavo Boquín, reconoció que la situación actual supera varios registros históricos debido a la ausencia de lluvias suficientes en mayo, temporada considerada clave para recuperar los niveles de almacenamiento en las principales fuentes que abastecen a Tegucigalpa. La combinación entre altas temperaturas, evaporación acelerada, además de la reducción en reservas hídricas mantiene bajo presión a miles de familias capitalinas.
Actualmente, numerosos sectores reciben agua cada cinco días o incluso en periodos más prolongados, mientras el suministro apenas alcanza unas seis horas en determinadas colonias. Esta realidad ha provocado preocupación, molestia, además de fuertes reacciones entre residentes que denuncian afectaciones directas en salud, higiene, alimentación, comercio, educación, así como actividades productivas.
La crisis hídrica también golpea a pequeños negocios, hospitales, mercados, centros educativos, asilos, además de zonas vulnerables donde el acceso al recurso depende exclusivamente de sistemas temporales de distribución. Ante este panorama, UMAPS reforzó de forma urgente su estrategia operativa mediante la expansión de su flota de tanques cisterna.
Según Boquín, la institución pasó de operar apenas cuatro unidades a mantener 12 cisternas activas para responder a la emergencia en barrios críticos. Además, se habilitaron jornadas extraordinarias para aumentar la cobertura en puntos donde el servicio convencional no logra llegar debido a la baja presión o escasez extrema.
Las autoridades señalaron que los hospitales, centros de salud, postas policiales, además de hogares para adultos mayores forman parte de los sectores prioritarios dentro del nuevo esquema de abastecimiento. Sin embargo, admitieron que las limitaciones continúan siendo severas frente al incremento constante en la demanda de agua potable.
En paralelo, UMAPS desarrolla medidas orientadas a contener futuros impactos climáticos mediante la reactivación de pozos, perforación de nuevas fuentes subterráneas, además del fortalecimiento de infraestructura hidráulica. Entre los proyectos considerados estratégicos destaca la reanudación de la represa San José, considerada fundamental para garantizar sostenibilidad en el suministro capitalino durante los próximos años.
Especialistas advierten que Tegucigalpa podría enfrentar ciclos más agresivos de sequía debido al cambio climático, crecimiento urbano desordenado, deforestación, además del uso ineficiente del recurso hídrico.
Mientras las lluvias continúan siendo insuficientes, miles de capitalinos permanecen atentos al comportamiento climático en espera de una recuperación que permita aliviar una emergencia que amenaza con profundizarse durante los próximos años. Redacción Ruth Corrales.
