Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El escenario político hondureño entró en una nueva fase de confrontación institucional luego de que la vicepresidenta electa, María Antonieta Mejía, afirmara que el fiscal general, Johel Zelaya, debe enfrentar un juicio político por su actuación posterior al proceso electoral.
Mejía denunció que se ha promovido una narrativa de fraude que erosiona la confianza ciudadana, pese a que el proceso fue respaldado por las autoridades electorales. Aseguró que este discurso amenaza la estabilidad democrática y politiza la justicia.
La vicepresidenta electa enfatizó que las consejeras del Consejo Nacional Electoral fueron objeto de intimidaciones y alertó sobre posibles acciones fiscales contra quienes resguardaron el proceso democrático, lo que calificó como una señal de alarma institucional.
Según Mejía, el nuevo Congreso Nacional podría verse obligado a activar los mecanismos constitucionales para restablecer el equilibrio de poderes, ante lo que describió como excesos desde el Ministerio Público.
Tras la declaratoria electoral, el MP difundió un comunicado anunciando investigaciones por supuestos delitos electorales, decisión que avivó el debate sobre límites legales y responsabilidades políticas.
La vicepresidenta reafirmó que bajo el mandato del presidente electo, Nasry Asfura, se garantizará la independencia de los poderes del Estado, como base del orden democrático.
Las declaraciones se realizaron en el programa Frente a Frente, dirigido por Renato Álvarez, donde el planteamiento generó reacciones inmediatas en la opinión pública. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

