Tegucigalpa, Honduras.- En un anuncio que devuelve la esperanza hídrica a miles de hogares capitalinos, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, confirmó que este martes 3 de marzo se reinician los trabajos de construcción de la Represa San José, una obra considerada clave para el abastecimiento de agua en Tegucigalpa.
Tras permanecer paralizada durante aproximadamente 17 meses, e incluso al borde del abandono por parte de la empresa constructora, la obra logró reactivarse luego de un proceso de renegociación que permitió destrabar el proyecto. De acuerdo con el edil, ya se ejecutaron labores en el acceso al sitio, dando paso al arranque formal de la construcción.
“Se trata de un proyecto estratégico para la ciudad capital porque hablamos del vital líquido. Tegucigalpa llevaba muchos años esperando otro embalse que garantice mayor estabilidad en el suministro”, expresó Zelaya, subrayando la urgencia de avanzar sin dilaciones.
La Represa San José beneficiará inicialmente a unas 300 mil personas, principalmente residentes de la colonia Kennedy junto a sectores aledaños. No obstante, el impacto podría ampliarse hasta cerca de 400 mil habitantes del Distrito Central, consolidándose como una de las intervenciones más trascendentales en materia de infraestructura hídrica.
Actualmente, la colonia Kennedy recibe agua de las represas Los Laureles junto a La Concepción. Una vez que San José entre en funcionamiento, el recurso podrá redistribuirse hacia otros barrios, ampliando la cobertura del servicio en zonas históricamente afectadas por racionamientos prolongados.
El alcalde explicó que el embalse requerirá dos inviernos para alcanzar su nivel óptimo, razón por la cual es prioritario avanzar en la construcción de la cortina. “La meta es que este invierno empiece a captar agua, que el próximo logre llenarse para luego conectar la tubería hacia la planta de tratamiento”, detalló.
El tema del agua potable en Tegucigalpa continúa siendo una de las mayores preocupaciones ciudadanas. “Lo sentimos cuando no llega a casa. El objetivo final es que todos tengamos agua todo el tiempo, de buena calidad, a un costo razonable”, afirmó el jefe edilicio, apelando a una demanda que une a la capital sin distinción social.
Sin embargo, los desafíos persisten. Zelaya reconoció que aún es necesario impulsar nuevos embalses junto a reducir las pérdidas en el sistema, que rondan el 40 % del caudal que ingresa a la red. Pese a ello, insistió en que culminar la Represa San José marcará “un paso estratégico” hacia un modelo de suministro más eficiente, estable, sostenible. Redacción Laura .V.
