Tegucigalpa, Honduras.- La amenaza avanza en silencio, pero con fuerza. El epidemiólogo Kenneth Rodríguez encendió las alarmas ante la proliferación masiva de zancudos transmisores del dengue, un fenómeno que ya impacta a múltiples regiones del país tras las primeras lluvias del año. El especialista advierte que el escenario actual podría escalar si no se ejecutan acciones inmediatas tanto desde el Estado como desde cada hogar.
El detonante resulta claro: la humedad reciente provocó la eclosión de huevecillos acumulados, generando un repunte acelerado de mosquitos entre enero a abril. Este patrón estacional, según Rodríguez, abre una ventana crítica donde el virus encuentra condiciones ideales para expandirse con rapidez.
Las cifras refuerzan la preocupación. Hasta marzo, Honduras reporta 1,711 contagios de dengue, de los cuales 23 casos corresponden a dengue grave, elevando la presión sobre el sistema sanitario. Las zonas más afectadas incluyen Cortés, Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca, además de áreas metropolitanas como San Pedro Sula junto a la capital, donde los centros de salud registran un aumento sostenido de pacientes con síntomas compatibles con dengue.
El experto subraya que el problema no solo radica en el clima, sino en la falta de acción estructural. Advierte que sin fumigación intensiva, control ambiental riguroso junto a eliminación de criaderos, el brote podría intensificarse en las próximas semanas. En ese contexto, urge a autoridades municipales a intervenir de forma directa en barrios, colonias, solares baldíos, espacios abandonados que funcionan como focos de reproducción del mosquito.
Pero el llamado también apunta a la ciudadanía. Acciones simples como eliminar recipientes con agua estancada, limpiar patios, tapar depósitos, mantener vigilancia constante en entornos domésticos pueden marcar la diferencia entre contener o agravar la crisis. Redacción Ruth Corrales.
