Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La diputada Saraí Espinal elevó el tono del debate público al denunciar un Gobierno sin impulso real, marcado —según su criterio— por la continuidad del nepotismo, el alto costo de vida sin control efectivo, además de una crisis de seguridad en aumento que inquieta a la ciudadanía.
Desde su rol en el Congreso Nacional, Espinal recordó su histórica postura crítica frente al llamado “familión”, postura firme que mantuvo en administraciones previas. Bajo esa línea, expresó que respaldó un cambio estructural con la actual gestión, esperando reformas profundas, sin embargo, hoy advierte un escenario distinto, con señales que apuntan a viejas prácticas aún vigentes.
La legisladora expuso como foco crítico la designación de familiares en cargos fuera del país, situación que considera incompatible con un discurso de transparencia. A esto se suma el incremento sostenido en precios de alimentos básicos además de combustibles, golpe directo al bolsillo ciudadano, sin estrategias visibles para contener el impacto social.
En materia de seguridad, Espinal alertó sobre un repunte alarmante en feminicidios, junto a una violencia que describió como fuera de control. Señaló además recientes nombramientos de funcionarios presuntamente ligados a redes ilícitas en zonas como Roatán, lo cual —según su lectura— compromete la credibilidad institucional.
Otro punto de tensión surge ante la asignación de cargos a figuras previamente enfrentadas legalmente con el Estado, hecho que, a criterio de la diputada, evidencia una falta de coherencia administrativa que erosiona la confianza pública.
“Lastimosamente, el Gobierno sigue sin arrancar”, expresó Espinal en su mensaje difundido en la red X, dejando claro un llamado urgente a acciones concretas, medibles, con impacto directo en la población. Redacción Hansell O.
