Pekín quiere trabajar con Estados Unidos para lograr “más estabilidad” en las relaciones internacionales, aseguró este lunes el gobierno chino, antes de la llegada de Donald Trump a China esta semana para una cumbre de tres días con Xi Jinping.

La visita, de miércoles a viernes, estaba inicialmente prevista para finales de marzo pero fue aplazada a causa de la guerra en Oriente Medio.

Se trata de la primera vez desde 2017 (durante el primer mandato de Trump) que un presidente de Estados Unidos visita a China. Su sucesor, Joe Biden, no viajó al gigante asiático durante sus cuatro años de mandato.

Las relaciones comerciales dominarán las conversaciones, tras un año de confrontación a base de aranceles y restricciones.

Antes de la cumbre Xi-Trump, los negociadores comerciales de ambos países –el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent– tienen previsto reunirse en Seúl.

En octubre Xi y Trump acordaron una tregua temporal en la guerra comercial y podrían ampliarla durante la visita.

Además del comercio, la crisis en Oriente Medio, desatada por el ataque del 28 de febrero de Israel y Estados Unidos contra Irán, será otro de los temas de la cumbre.

“China tiene la intención de trabajar con Estados Unidos en pie de igualdad, en un espíritu de respeto y preocupación por el interés mutuo, con el fin de desarrollar la cooperación, gestionar las diferencias y aportar más estabilidad y certeza en un mundo inestable e interdependiente”, declaró el lunes un portavoz de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun.

El gigante asiático se ve directamente afectado por la guerra en Oriente Medio y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, por donde suele pasar el 20% del gas y el petróleo mundiales.

Trump llegará a China el miércoles por la noche, indicó Anna Kelly, portavoz adjunta del ejecutivo estadounidense.

El jueves por la mañana se celebrarán en Pekín una ceremonia de bienvenida y una reunión bilateral con Xi, seguidas por una visita al Templo del Cielo, esa misma tarde, y un banquete de Estado por la noche, detalló Kelly.

Posteriormente, el viernes, Trump y Xi mantendrán una reunión bilateral con té y un almuerzo de trabajo antes de que el líder estadounidense regrese a Washington.

China, principal importador de petróleo iraní

China es un socio económico y político primordial para Irán y el principal importador de su petróleo.

Más de la mitad de las importaciones de crudo transportadas por vía marítima hacia China proceden de Oriente Próximo y transitan mayoritariamente por el estrecho, según la sociedad de análisis Kpler.

China, muy dependiente del comercio internacional, empieza a notar los efectos de la guerra, aunque parece mejor armada que sus vecinos para afrontarlos.

Los expertos apuntan que Xi afronta la cumbre en una posición de fuerza relativa frente a un Donald Trump enredado en el conflicto de Oriente Medio y sometido a la creciente presión de las elecciones estadounidenses de medio mandato, en noviembre.

Desde el inicio de la guerra a finales de febrero, Pekín ha moderado sus críticas contra Estados Unidos y su apoyo a Irán.

El portavoz de Exteriores chino, Guo Jiakun, se limitó el lunes a responder que Pekín continuará desempeñando un papel “positivo” en los esfuerzos para salir de la crisis.

El Departamento de Estado estadounidense había anunciado el viernes sanciones contra tres empresas con sede en China, acusadas de haber suministrado imágenes por satélite empleadas por Irán en su conflicto con Estados Unidos.

China está en contra de las “sanciones unilaterales ilegales”, respondió Guo Jiakun.

“Lo más urgente es evitar que el conflicto se reanude, no instrumentalizarlo para calumniar a otros países”, afirmó.

El Tesoro estadounidense también ha sancionado a varias empresas de China continental y de Hong Kong por su supuesta contribución al armamento de Irán.

Los analistas dudan que Pekín ceda a la “presión estadounidense sobre Irán. China debería buscar durante la cumbre logros concretos, aunque sean mínimos, por ejemplo en materia de aranceles, según los expertos. Con información de AFP.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!