Tegucigalpa, Honduras.- Casa Alianza encendió una nueva alerta sobre la situación de la niñez y juventud en Honduras tras revelar que entre enero y el 30 de junio de este año se contabilizaron 197 muertes violentas de niñas, niños y adolescentes, una cifra que refleja los desafíos que enfrenta el país en materia de protección infantil.
La coordinadora del Observatorio de la Niñez y la Juventud de Casa Alianza, Gracia Moreno, informó que los registros muestran además un preocupante aumento del 40 % en los suicidios infantiles y juveniles, situación que requiere una respuesta inmediata de las instituciones, familias y comunidades.
De acuerdo con el informe, los casos fueron clasificados en diferentes categorías. Del total de muertes violentas registradas, el 47 % corresponde a accidentes de tránsito, mientras que el 37 % está relacionado con homicidios, el 16 % con suicidios y un 2 % con otras causas, entre ellas incendios.
Moreno detalló que durante este período se contabilizaron 32 suicidios de menores, es decir, 13 casos más que los registrados en el mismo período de 2025, un incremento que genera preocupación entre especialistas debido al impacto de los problemas emocionales, sociales y familiares que afectan a la población infantil y adolescente.
La representante de Casa Alianza explicó que estos hechos han involucrado incluso a menores desde los ocho años de edad, además de advertir que las niñas presentan una mayor vulnerabilidad ante este tipo de situaciones, por lo que considera urgente profundizar las investigaciones sobre las causas que están provocando este fenómeno.
Ante esta realidad, Moreno hizo un llamado a padres de familia, docentes, líderes comunitarios e iglesias para fortalecer el acompañamiento emocional de la niñez, mantener una comunicación permanente y prestar atención a cambios de comportamiento que puedan representar señales de alerta.
“Es muy importante que sean escuchados en todos los aspectos y que exista un trabajo coordinado entre la comunidad, la iglesia, la familia y los centros educativos”, manifestó la coordinadora del Observatorio de la Niñez y la Juventud.
Según el reporte, los departamentos de Francisco Morazán y Cortés concentran la mayor cantidad de casos, aunque también se han identificado registros en zonas como Lempira, evidenciando que la problemática afecta a distintas regiones del país.
Casa Alianza insistió en la necesidad de fortalecer la salud mental infantil y juvenil, ampliar el acceso a profesionales como psicólogos y psiquiatras, además de impulsar programas preventivos que involucren a familias, centros educativos y comunidades para evitar nuevas pérdidas.
La organización señaló que proteger a la niñez hondureña requiere acciones coordinadas y permanentes que permitan brindar espacios seguros, apoyo emocional y oportunidades para que los menores puedan desarrollarse plenamente. Redacción Wendoly V
