Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El debate por la elección de nuevas autoridades electorales comienza a subir de temperatura en el Congreso Nacional, y el jefe de bancada liberal, Jorge Cálix, decidió fijar una posición clara: no existe, hasta ahora, una convocatoria de diálogo con Libre, y cualquier designación deberá pasar obligatoriamente por una mayoría calificada de 86 votos.
La declaración de Cálix ocurre en un momento sensible para la institucionalidad hondureña, cuando las fuerzas políticas deben decidir quiénes integrarán órganos claves para el futuro democrático del país. En ese contexto, el legislador advirtió que ningún bloque puede imponer nombres sin antes construir acuerdos amplios.
Para el diputado liberal, la elección de autoridades electorales no debe convertirse en una repartición automática de cuotas, sino en un proceso donde los perfiles propuestos logren generar confianza entre bancadas con intereses, visiones y resistencias distintas.
“Habrá que ver quién logra construir esos consensos”, expresó Cálix, al dejar entrever que la batalla legislativa no solo se jugará en los pasillos del Congreso, sino también en la capacidad de cada fuerza política para presentar nombres aceptables ante una mayoría exigente.
El parlamentario explicó que el Partido Liberal esperará la lista corta antes de definir su respaldo. Esa postura, según su planteamiento, evita compromisos anticipados y permite evaluar con mayor seriedad a los aspirantes que finalmente sean sometidos a consideración.
Cálix también aprovechó sus declaraciones para enviar un mensaje sobre seguridad, al confirmar que su bancada acompañará reformas penales cuando estas estén orientadas a proteger a la población y enfrentar los desafíos que golpean diariamente a miles de familias hondureñas.
El respaldo liberal a medidas de seguridad, sin embargo, fue presentado bajo una lógica institucional: apoyar lo que beneficie al país, sin renunciar al derecho de cuestionar aquello que no ofrezca resultados, claridad o verdadero impacto ciudadano.
En materia interna, Cálix pidió no adelantar la carrera presidencial y concentrarse primero en la reconstrucción del Partido Liberal, una tarea que considera urgente, especialmente en comunidades rurales donde el liberalismo necesita recuperar músculo territorial.
El llamado apunta a ordenar estructuras, formar liderazgos locales, fortalecer la presencia en mesas electorales y corregir errores que, según el propio dirigente, han debilitado al partido en zonas donde históricamente debería tener mayor competitividad.
Frente al gobierno, el jefe de bancada liberal afirmó que, tras la publicación del presupuesto, se espera una ejecución más dinámica de proyectos. Su posición fue doble: apoyar lo positivo, pero señalar con firmeza las fallas cuando el manejo público no responda a las expectativas nacionales.
La postura de Cálix deja instalado un mensaje político de fondo: el Congreso entra en una etapa de negociación decisiva, donde los 86 votos no solo representan un requisito legal, sino la prueba real de si Honduras puede construir acuerdos institucionales por encima del cálculo partidario.
Una mirada firme, moderna y de alto voltaje cívico sobre el nuevo pulso legislativo que vuelve a poner bajo lupa la madurez política del país. –Redacción Hansell O.

