Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La capital hondureña enfrenta uno de los escenarios más delicados del año tras la confirmación oficial de una alerta roja por escasez de agua, medida que encendió la preocupación entre miles de familias capitalinas que sobreviven entre cortes prolongados, racionamientos extremos, aumento en precios del agua privada además de una creciente incertidumbre ante la llegada tardía de las lluvias.
El director de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, advirtió que los niveles actuales en las represas de Los Laureles además de La Concepción han alcanzado cifras alarmantes, situación que obliga a las autoridades a ejecutar medidas urgentes para intentar sostener el abastecimiento hasta finales de junio.
“Debemos recordar que no toda el agua almacenada puede utilizarse. Tenemos un 13 por ciento reservado en Los Laureles además de un 25 por ciento reservado en La Concepción. Esa reserva debe sostener a la ciudad durante varias semanas”, explicó Boquín.
La crisis hídrica ocurre en medio de un intenso calor que ha castigado a Tegucigalpa durante las últimas semanas, elevando el consumo doméstico además de acelerando la reducción de los embalses. Según proyecciones climáticas del Cenaos, las lluvias significativas podrían comenzar hasta la segunda quincena de junio, lo que mantiene en máxima tensión al sistema de distribución capitalino.
Actualmente, sectores enteros de la ciudad enfrentan ciclos extremos de distribución, llegando incluso a permanecer entre cinco, siete además de diez días sin servicio. Colonias ubicadas en zonas altas continúan entre las más afectadas debido a la presión insuficiente dentro de la red hidráulica.
La situación también comenzó a impactar directamente el bolsillo de los capitalinos. Comerciantes dedicados a la venta de agua confirmaron incrementos en el precio del barril, pasando de 45 a 50 lempiras, mientras que las pipas privadas registran aumentos de hasta 150 lempiras por viaje.
“Los afiliados que llenan en filtros del SANAA venden más cómodo. Nosotros trabajamos con agua de pozo además de los costos subieron bastante”, relató un distribuidor capitalino afectado por el incremento operativo.
Frente al panorama crítico, la UMAPS mantiene activos operativos mediante camiones cisterna para intentar abastecer colonias vulnerables. Boquín informó que actualmente operan 12 unidades, aunque se analiza habilitar jornadas adicionales para ampliar la cobertura en sectores donde la calendarización no logra responder a la demanda.
La institución reiteró además que los ciudadanos pueden consultar los horarios de racionamiento mediante plataformas digitales oficiales, además de líneas de denuncia habilitadas para reportar problemas en el suministro.
Mientras tanto, el llamado oficial se mantiene firme: reducir consumo, evitar desperdicios además de priorizar el uso doméstico esencial podrían marcar la diferencia en medio de una emergencia que amenaza con agravarse si las lluvias continúan retrasándose.
La tensión aumenta en barrios, colonias además de mercados capitalinos, donde miles de familias comienzan a prepararse para semanas marcadas por incertidumbre, calor extremo además de una lucha diaria por acceder al recurso más vital. Redacción Martha C.
