Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — Una escena devastadora marcó la noche del lunes 25 de mayo de 2026 tras un voraz incendio que redujo a cenizas al menos 50 puestos del emblemático mercado Galindo de Comayagüela, provocando pérdidas millonarias, angustia colectiva, caos vehicular, humo tóxico visible desde varios sectores capitalinos, además de un duro golpe para decenas de familias que dependían de esos negocios para sobrevivir.
El siniestro avanzó con una rapidez alarmante en medio de explosiones, gritos desesperados, cortinas metálicas derrumbadas, mercadería consumida por las llamas, mientras comerciantes intentaban rescatar parte de sus pertenencias entre el fuego intenso. La emergencia movilizó de inmediato al Cuerpo de Bomberos, cuyos equipos permanecieron durante más de ocho horas enfrentando una batalla extrema para contener el desastre.
Durante las labores de rescate, los socorristas lograron salvar a cuatro personas atrapadas, entre ellas dos menores de edad, hecho que evitó una tragedia humana aún mayor. Sin embargo, la operación dejó también a dos bomberos lesionados, uno de ellos afectado por intoxicación tras inhalar monóxido de carbono debido a la enorme concentración de humo en la zona del incendio.
El portavoz bomberil confirmó que la magnitud del fuego obligó al apoyo urgente de otras instituciones mediante cisternas abastecidas con agua para impedir que las llamas alcanzaran estructuras cercanas. Además, explicó que las autoridades iniciarán un censo técnico para determinar cuántos locales fueron destruidos totalmente, así como el monto real de las pérdidas económicas.
“Estuvimos aproximadamente siete horas sofocando el fuego. Otras instituciones nos apoyaron con cisternas de agua. Ahora realizaremos un censo real para determinar cuántos puestos fueron consumidos en su totalidad”, expresó el vocero del organismo de socorro.
Entre lágrimas, varios comerciantes relataron escenas dramáticas al observar cómo años completos de sacrificio desaparecían en minutos. Uno de los afectados aseguró que el fuego avanzó tan rápido que nadie logró reaccionar a tiempo para salvar mercadería, documentos, electrodomésticos ni mobiliario comercial.
“Lo hemos perdido todo. Nuestro trabajo quedó convertido en escombros”, lamentó el comerciante afectado mientras observaba las ruinas cubiertas por ceniza, metal derretido, cables colapsados, además de una densa nube gris que permaneció durante horas sobre el sector.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado las causas del incendio. Equipos especializados iniciaron investigaciones para determinar si el origen del siniestro estaría relacionado con fallas eléctricas, acumulación de material inflamable o posibles conexiones irregulares dentro del mercado. Redacción Martha C.
