Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El crecimiento acelerado del parque vehicular en Honduras encendió nuevas alertas sobre el consumo de combustibles, la presión urbana, el tráfico vial, la contaminación ambiental, además del impacto económico derivado de la dependencia petrolera internacional. Datos oficiales revelan que el país sumó 173 mil 400 nuevos automotores apenas durante el primer trimestre de 2026, una cifra que refleja el fuerte dinamismo del mercado automotriz nacional.
El informe divulgado por el Banco Central de Honduras (BCH), con estadísticas del Instituto de la Propiedad (IP), confirma que el parque vehicular nacional pasó de 3,699.8 miles de unidades al cierre de 2025 a 3,873.2 miles de automotores en marzo de 2026, equivalente a un incremento de 4.7% en tiempo récord.
La expansión ocurre en medio de un escenario marcado por alta demanda de movilidad, incremento del comercio informal, crecimiento urbano acelerado, además del auge en el uso de motocicletas como alternativa económica frente al elevado costo del transporte público.
Las cifras evidencian que las motocicletas dominan completamente las calles hondureñas, representando el 51.5% del total del parque vehicular. Expertos advierten que este fenómeno responde al bajo costo de adquisición, facilidad de financiamiento, además del uso intensivo en entregas rápidas, comercio digital, servicios independientes, así como transporte diario.
Detrás de las motocicletas aparecen los vehículos pick-up con 15.3%, los automóviles turismo con 13.5%, además de las camionetas con 11.6%, segmentos vinculados directamente al movimiento comercial, empresarial, agrícola, además del transporte familiar.
Otro dato relevante del reporte refleja que la mayoría de automotores en Honduras continúa dependiendo de combustibles derivados del petróleo. Predominan los vehículos que utilizan gasolina, especialmente motocicletas además de automóviles livianos, seguidos por unidades impulsadas mediante diésel, utilizadas principalmente en transporte pesado, carga comercial, además de operaciones industriales.
La concentración territorial también genera preocupación económica. Los departamentos de Francisco Morazán además de Cortés acumulan el 44.7% del parque vehicular nacional, situación que incrementa significativamente la presión sobre el consumo de combustibles, infraestructura vial, contaminación atmosférica, además del congestionamiento urbano en las principales ciudades del país.
Uno de los puntos más delicados del informe radica en la casi inexistente participación de tecnologías sostenibles. Según los datos oficiales, los vehículos eléctricos e híbridos apenas representan el 0.01% del parque vehicular nacional hasta marzo de 2026, una cifra considerada extremadamente baja frente al crecimiento mundial de movilidad verde.
La fuerte dependencia de carburantes importados continúa siendo otro factor crítico para la economía nacional. El BCH advierte que la volatilidad internacional del petróleo mantiene vulnerable el balance comercial hondureño, especialmente ante posibles crisis geopolíticas, aumentos globales del crudo o tensiones energéticas internacionales.
Sectores empresariales también alertan que el aumento masivo de automotores podría profundizar problemas históricos como accidentes viales, saturación urbana, deterioro acelerado de carreteras, además del incremento sostenido en gastos familiares asociados al combustible.
Mientras miles de motocicletas continúan inundando calles, colonias, bulevares además de carreteras, Honduras enfrenta uno de sus mayores desafíos modernos: sostener el crecimiento vehicular sin colapsar su infraestructura ni comprometer aún más su estabilidad energética. —Redacción Wendoly V.
