Mel exige orden político en LIBREMel exige orden político en LIBRE

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El expresidente y coordinador general de Libertad y Refundación, Manuel Zelaya Rosales, abrió un nuevo capítulo de tensión dentro del oficialismo al cuestionar las campañas anticipadas que ya comienzan a tomar forma entre corrientes internas de Libre, dejando un mensaje político de alto impacto: antes de hablar de candidaturas, el partido debe hablar de unidad, renovación y confianza popular.

La advertencia de Zelaya aparece en un momento particularmente delicado para Libre. Mientras algunas estructuras comienzan a promover figuras y aspiraciones, el máximo coordinador del partido plantea que el camino no debe iniciar con ambiciones personales, sino con una lectura profunda del estado real del movimiento, su relación con la militancia y su conexión con el pueblo hondureño.

“Nadie debería estar haciendo campaña”, afirmó Zelaya, una frase que rápidamente se convirtió en señal política dentro del partido. No fue una expresión aislada. Fue un mensaje dirigido al centro de una disputa que puede crecer si las corrientes internas continúan adelantando movimientos sin una estrategia común.

Durante una entrevista telefónica, Zelaya sostuvo que cualquier llamado a frenar la carrera por candidaturas debe tener coherencia y autoridad moral. En ese sentido, señaló que quienes primero comenzaron a promover aspiraciones deben ser también los primeros en detener esa dinámica si realmente se busca enviar un mensaje serio a la militancia.

“Si el llamado es a detener la carrera por las candidaturas, ese llamado debe comenzar por quienes primero la iniciaron. Esa es la única manera de que el mensaje tenga la autoridad moral que nuestra militancia merece”, expresó el coordinador de Libre.

El planteamiento abre una discusión profunda sobre el momento político del partido. Para Zelaya, el desafío no parece limitarse a controlar campañas internas, sino a evitar que la lucha por posiciones termine opacando la agenda de fondo: reorganizar, escuchar, corregir y volver a enamorar a sectores ciudadanos que esperan respuestas concretas.

Desde sus redes sociales, el exmandatario insistió en que aún hay tiempo para actuar con responsabilidad política. Su publicación elevó el tono del debate al colocar la renovación partidaria por encima de la disputa electoral.

“Todavía estamos a tiempo de poner por delante a Libre, escuchar a la militancia y comprender que lo más revolucionario, en este momento, no es disputar cargos, sino renovar nuestro partido para volver a ganar la confianza del pueblo”, escribió Zelaya.

La frase conecta con una preocupación estratégica: ningún partido puede llegar fuerte a una contienda si antes no logra ordenar sus propias fuerzas. En el caso de Libre, la unidad no es solo un discurso interno, sino una condición política para sostener influencia nacional, movilizar a sus bases y enfrentar el desgaste natural del poder.

El mensaje también expone una tensión silenciosa: la diferencia entre quienes quieren acelerar definiciones electorales y quienes consideran que el partido debe revisar primero su identidad, su narrativa y su relación con la ciudadanía. Zelaya parece ubicarse en esta segunda línea, insistiendo en que lo urgente no es repartir candidaturas, sino recuperar credibilidad política.

En una Honduras marcada por la polarización, la desconfianza ciudadana y la exigencia social, la advertencia del coordinador de Libre puede tener efectos inmediatos. Podría enfriar algunas aspiraciones, provocar reacciones internas o abrir un debate más frontal sobre quiénes están adelantando campañas y con qué propósito.

Lo cierto es que Zelaya colocó el tema en la agenda nacional. Su llamado obliga a Libre a mirarse hacia adentro en un momento donde cada movimiento puede interpretarse como señal de fortaleza o síntoma de fractura.

La pregunta que queda flotando en el ambiente político es directa: ¿escucharán las corrientes internas el llamado de Zelaya o continuará la carrera anticipada por el poder dentro de Libre?

En la política hondureña, las disputas internas rara vez son silenciosas. Y cuando el coordinador general de Libre habla de frenar campañas, el mensaje no solo sacude al partido: también reordena la conversación nacional. Allan Cerrato.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!