Tegucigalpa, Honduras.- La discusión sobre la reforma al sector eléctrico en Honduras estaría alejándose de la búsqueda de soluciones para convertirse en un escenario de negociaciones políticas entre partidos y diferentes grupos internos, según la exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos.
La académica cuestionó que los distintos sectores estén colocando sus propios intereses sobre la mesa para negociar los cambios que necesita el sistema energético nacional, en lugar de construir acuerdos orientados a mejorar la situación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Castellanos sostuvo que el escenario no solo refleja diferencias entre partidos, sino también divisiones internas dentro de las propias organizaciones políticas, lo que estaría dificultando alcanzar consensos sobre una reforma integral.
Cuestiona estancamiento del debate
La exrectora consideró que el partido Libertad y Refundación (Libre) podría estar obteniendo beneficios políticos del estancamiento de la discusión, mientras cuestiona la reforma bajo el argumento de que podría abrir la puerta a una privatización del sector.
En ese contexto, recordó que durante los cuatro años de la administración anterior tampoco se concretaron las reformas necesarias para resolver los problemas estructurales de la ENEE.
Castellanos advirtió que el debate corre el riesgo de quedar atrapado entre intereses partidarios y disputas de diferentes facciones, mientras la situación financiera de la empresa eléctrica continúa deteriorándose.
Ciudadanía asumiría el costo
Uno de los principales cuestionamientos de Castellanos es el impacto que este escenario tiene sobre los ciudadanos. Señaló que la ENEE continúa acumulando pérdidas millonarias, mientras las obligaciones financieras de la empresa terminan siendo cubiertas mediante préstamos.
A su juicio, esta dinámica provoca que la población termine pagando las consecuencias a través de los impuestos, mientras los intereses nacionales y sociales quedan relegados frente a otros intereses.
La exrectora insistió en que la reforma energética debería enfocarse en resolver los problemas de fondo del sistema eléctrico, garantizar su sostenibilidad financiera y evitar que la discusión quede reducida a una negociación política entre grupos. Redacción Wendoly V
