JOH cuestiona liderazgo de Zambrano frente a inseguridad en HondurasJOH cuestiona liderazgo de Zambrano frente a inseguridad en Honduras

El expresidente cuestionó que la política electoral gane terreno mientras persisten problemas de inseguridad y reclamó un Congreso concentrado en resultados, presupuesto y respuestas para la población.

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Una frase de Juan Orlando Hernández elevó la temperatura dentro del escenario político nacional: “No es momento de andar en campaña”. El expresidente dirigió buena parte de su reflexión hacia Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional, a quien reconoció políticamente pero cuestionó por lo que considera una candidatura impulsada demasiado temprano. Hernández sostuvo que el liderazgo legislativo debería concentrarse primero en resolver problemas nacionales y después en cualquier aspiración electoral. Sus palabras abren un debate sobre dónde termina la responsabilidad institucional y dónde comienza la construcción política personal.

El señalamiento resulta particularmente llamativo por los antecedentes recientes entre ambos dirigentes. Zambrano recibió públicamente a Hernández tras su regreso a Honduras y había dicho que podía convertirse en un consejero del Partido Nacional; Hernández, por su parte, expresó respaldo a Zambrano y al presidente Nasry Asfura durante su discurso de julio. Dos meses después, el discurso incorporado en la transcripción plantea una crítica mucho más severa sobre el funcionamiento del Legislativo. La diferencia no necesariamente implica una ruptura, pero sí evidencia un desacuerdo público respecto al momento político y las prioridades del poder legislativo.

Un mensaje directo al presidente del Congreso

Hernández aseguró que Zambrano pudo sentirse cuestionado después de escuchar su planteamiento de que los diputados no deberían estar actualmente concentrados en campaña. Inmediatamente elevó el tono: “Me parece un grave error”, expresó al referirse a salir primero como candidato y después resolver los problemas del país. La crítica conecta la eventual aspiración electoral con la capacidad de conducción institucional del Congreso. Según el expresidente, Honduras requiere que el Legislativo mantenga agenda propia y capacidad para reaccionar ante dificultades que enfrente el Ejecutivo.

Sin embargo, existe un elemento que debe quedar claramente diferenciado: Zambrano ha manifestado recientemente que no está enfocado, por ahora, en buscar una aspiración política. Esa declaración fue documentada por EH Verifica al desmentir una publicación falsa que le atribuía haber anunciado el respaldo de Hernández para futuras elecciones. Por ello, la afirmación de Hernández acerca de que Zambrano fue convertido prematuramente en candidato representa su lectura política y no debe confundirse con una candidatura formal demostrada por esta información. El contraste requiere una respuesta directa del titular legislativo para establecer su posición actual.

La inseguridad lleva la discusión a otro nivel

El núcleo más fuerte de la intervención apareció cuando Hernández vinculó el liderazgo parlamentario con la violencia que afecta a ciudadanos. Recordó encuentros con personas que, según relató, habían sufrido robos de vehículos y preguntó cómo podía el Congreso no encontrarse completamente concentrado en el problema de seguridad. Reconoció que se han aprobado leyes, pero argumentó que una política de seguridad requiere también recursos, coordinación y supervisión presupuestaria. Su discurso trasladó así la polémica desde la lucha electoral hacia la responsabilidad institucional del Legislativo.

El propio Zambrano ha tratado públicamente asuntos de seguridad en semanas recientes; el 26 de septiembre descartó recurrir a un estado de excepción para enfrentar la inseguridad, argumentando que esa herramienta suspende garantías para toda la población. Ese antecedente demuestra que existe actividad política del Congreso alrededor del problema, aunque Hernández reclama una participación considerablemente más intensa y orientada a resultados. La diferencia, por tanto, no es simplemente entre actuar o no actuar, sino sobre el nivel de prioridad, recursos y profundidad que debería asumir el Legislativo. Es ahí donde se concentra el verdadero choque de enfoques.

“La mejor campaña” sería resolver

Hernández formuló finalmente una definición política que resume toda su intervención: la mejor campaña, dijo, consiste en demostrar a los hondureños que sus dirigentes los escuchan y se ocupan de lo que les está ocurriendo. Mencionó extorsión, asesinatos y robo de vehículos como problemas que deberían colocarse por delante de las disputas internas. También señaló que algunas estructuras de campaña pueden terminar enfrentando a diputados entre sí cuando, desde su perspectiva, el liderazgo legislativo debería poner orden. Su señalamiento coloca a Zambrano frente a una discusión inevitable sobre gestión, prioridades y resultados.

Las palabras del expresidente no sustituyen los indicadores institucionales ni constituyen por sí mismas una evaluación definitiva de la gestión del Congreso. Sí representan, sin embargo, una crítica política explícita procedente de una figura relevante del mismo partido al que pertenece Zambrano. En adelante, el debate deberá medirse sobre hechos: legislación aprobada, ejecución presupuestaria, respuesta frente a la inseguridad y claridad sobre eventuales aspiraciones electorales. Esa será la evidencia que permita a la ciudadanía formar su propia conclusión sobre el alcance de la controversia. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!