Tegucigalpa, Honduras.- Un llamado urgente a la solidaridad ha lanzado la Parroquia Inmaculada Concepción de Comayagüela ante el avanzado deterioro de su techo, cuya condición representa una amenaza para la conservación de uno de los templos más antiguos y emblemáticos de la capital hondureña.

La iglesia, considerada un símbolo de la fe católica y del patrimonio histórico de Comayagüela, enfrenta una emergencia estructural debido a que las lluvias han debilitado su cubierta. Aunque cuenta con un cielo falso, este ya no ofrece protección suficiente frente a las filtraciones y el deterioro del techo.

Más de dos siglos de historia están en riesgo. La construcción del templo comenzó el 28 de noviembre de 1788 y concluyó en 1796, durante la época colonial. Fue la primera iglesia fundada en Comayagüela y es conocida como la madre de los templos de esta ciudad. Posteriormente, en 1893, fue elevada oficialmente a la categoría de parroquia.

Ubicada frente al parque La Libertad, esta edificación representa un importante legado religioso, arquitectónico y cultural. Sus muros han sido testigos de generaciones de hondureños que han encontrado en sus instalaciones un espacio de oración, celebración y encuentro espiritual.

Ante el peligro que representa el deterioro de su estructura, la comunidad parroquial pide el respaldo de la ciudadanía para evitar que siglos de patrimonio, arte y devoción católica terminen afectados por la falta de una intervención oportuna.

¿Cómo pueden colaborar los hondureños?

La parroquia habilitó diferentes mecanismos para recibir ayuda y recaudar fondos destinados a la reparación del techo:

  • Cuenta BAC: 758273351.
  • Titular: Iglesia Católica Inmaculada Concepción / Techo.
  • También se pueden realizar aportaciones directamente en las instalaciones de la parroquia.

Asimismo, las autoridades religiosas invitan a la población a compartir este mensaje para ampliar el alcance del llamado y conseguir más apoyo de personas, empresas e instituciones.

Salvar este templo significa proteger mucho más que una construcción antigua: representa conservar una parte de la memoria histórica de Comayagüela y mantener vivo un legado de fe que ha acompañado a generaciones de hondureños. Redacción Ruth Corrales

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!