Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El costo de la tortilla, pilar esencial en la mesa hondureña, enfrenta un nuevo incremento nacional que enciende alertas en miles de hogares. La confirmación por parte del sector tortillero activa una reacción inmediata entre consumidores, quienes ya perciben un impacto directo en su economía diaria.
La Asociación Nacional de la Industria de la Tortillera oficializó el ajuste, respaldado bajo un acuerdo anual dentro del gremio. Según explicó su presidente, Carlos Cerna, la nueva estructura fija el precio en 80 centavos a nivel de fábrica, mientras que en puntos de venta se sitúa en 67 centavos, marcando una variación que, aunque mínima en apariencia, escala con fuerza en el gasto mensual.
El anuncio cae como un auténtico golpe al bolsillo, especialmente en sectores vulnerables donde la tortilla representa un alimento base insustituible. Familias advierten que el aumento, repetido en compras diarias, genera una presión acumulativa que agrava la ya delicada estabilidad económica.
Expertos del ámbito económico señalan que el ajuste responde a un esquema previamente regulado, con la expectativa de mantener el precio sin nuevas variaciones durante el resto del año. Sin embargo, reconocen que factores como el alto costo del gas, transporte, energía, además de otros insumos operativos, ejercen una presión constante sobre la cadena productiva.
En contraste, productores de harina aseguran que no existen aumentos recientes en la materia prima, lo que sugiere que el encarecimiento proviene principalmente de costos logísticos, producción, distribución. Esta divergencia alimenta un debate creciente sobre la transparencia en la fijación de precios dentro del sector.
La situación expone una realidad crítica: el encarecimiento progresivo de alimentos básicos redefine el consumo familiar, obliga a ajustar presupuestos, limita acceso a productos esenciales. En este escenario, la tortilla se consolida como un indicador sensible del deterioro económico en Honduras. Redacción Laura V.
