Roberto Lagos sostiene que el aumento de 25 puntos básicos no alterará inmediatamente las condiciones del financiamiento y coloca la abundante liquidez bancaria como principal amortiguador del ajuste.
Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El incremento de 25 puntos básicos en la Tasa de Política Monetaria (TPM) no debería traducirse automáticamente en créditos más caros para los hondureños, según la explicación ofrecida por el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, quien estima que la transmisión completa de una decisión de esta naturaleza puede extenderse durante aproximadamente seis meses.
El pronunciamiento busca dimensionar los efectos de una medida que ha colocado nuevamente la política monetaria en el centro de la conversación económica nacional.
Cada movimiento de la TPM envía una señal al sistema financiero, pero esa señal debe atravesar diferentes mecanismos antes de llegar a los préstamos utilizados por familias, comerciantes, productores y empresas.
Lagos sostiene que Honduras todavía dispone de un factor capaz de amortiguar ese recorrido: una elevada liquidez dentro del sistema financiero.
Una decisión calibrada, según el Banco Central
El presidente del BCH rechazó interpretar el incremento como un movimiento extraordinario.
Para Lagos, un ajuste de 25 puntos básicos no puede considerarse severo, drástico ni dramático.
La institución, según explicó, pretende llevar las tasas hacia una zona neutral, administrando la política monetaria sin generar sobresaltos innecesarios.
La distinción resulta importante porque el comportamiento de las tasas de interés no depende exclusivamente de una decisión aislada del Banco Central.
También influyen la disponibilidad de recursos financieros, las necesidades de liquidez de las instituciones, las condiciones del mercado y las decisiones comerciales de cada entidad.
Es precisamente por esa interacción que los cambios no tendrían que aparecer de forma inmediata.
La transmisión monetaria podría tomar seis meses
Lagos estima que el efecto de una modificación en la TPM puede necesitar alrededor de seis meses antes de recorrer plenamente los diferentes canales del sistema financiero.
El Banco Central modifica su señal monetaria, pero posteriormente las instituciones deben recomponer posiciones, analizar sus niveles de liquidez y ajustar su comportamiento frente a los distintos instrumentos disponibles.
Ese proceso explica por qué un aumento de la TPM no necesariamente implica que al día siguiente cambien las cuotas de todos los préstamos.
“Esas condiciones de liquidez no se van a recomponer de un día para otro. Ese proceso toma tiempo”, señaló Lagos.
La afirmación tampoco significa que el crédito permanecerá necesariamente sin cambios.
Significa que, según la lectura oficial, cualquier eventual movimiento debería observarse de forma progresiva.
La liquidez pasa de L130 mil millones a L150 mil millones
El dato más relevante utilizado por Lagos para sostener su argumento está dentro del propio sistema financiero.
La liquidez, explicó, aumentó desde aproximadamente L130 mil millones hasta L150 mil millones desde diciembre.
Además, la liquidez de largo plazo ronda los L10 mil millones.
Para el presidente del BCH, esas cifras ofrecen margen suficiente para evitar que las instituciones financieras reaccionen abruptamente ante el incremento de la TPM.
Cuando existe abundancia de recursos, la necesidad de competir agresivamente por depósitos o encarecer inmediatamente el financiamiento puede ser menor.
Sin embargo, esa condición deberá mantenerse.
Si la liquidez comienza a reducirse o las condiciones financieras cambian, la ecuación podría ser diferente.
Por eso, el nivel actual de recursos disponibles se convierte en uno de los indicadores que deberán observarse durante los siguientes meses.
Crédito, consumo e inversión entran en el radar
El debate generado por la medida no se limita a los bancos.
Un eventual incremento en las tasas puede tener repercusiones más amplias sobre la economía.
Para una empresa, un financiamiento más costoso puede modificar planes de expansión o inversión.
Para un pequeño negocio, puede elevar el costo del capital necesario para adquirir inventario.
Para una familia, puede cambiar la capacidad para financiar una vivienda, un vehículo o determinados gastos.
Para un consumidor, incluso variaciones relativamente pequeñas adquieren importancia cuando se acumulan durante varios años de financiamiento.
De ahí que economistas hayan advertido sobre la posibilidad de que la nueva política monetaria termine ejerciendo presión sobre el crédito.
Lagos no niega la existencia del mecanismo de transmisión. Su argumento es otro: el efecto no será automático ni inmediato.
El BCH promete un manejo más ordenado
El presidente del Banco Central introdujo además una comparación con 2024.
Según Lagos, durante aquel período se utilizaron diversos instrumentos monetarios de una manera que calificó como “desordenada”.
La estrategia actual, sostuvo, busca ordenar la administración de la liquidez y minimizar el impacto de los ajustes.
La declaración aumenta la responsabilidad institucional.
Si el Banco Central asegura que puede manejar el proceso de forma más ordenada, los resultados futuros permitirán determinar si esa conducción logra mantener estabilidad monetaria sin trasladar presiones excesivas hacia el financiamiento.
¿Qué significa esto para Honduras?
En términos sencillos, el BCH sostiene que el crédito no debería encarecerse abruptamente únicamente porque la TPM aumentó 25 puntos básicos.
Pero tampoco puede concluirse todavía que la decisión carecerá de consecuencias.
El proceso apenas comienza.
Los próximos meses mostrarán cómo reaccionan las tasas bancarias, la liquidez y la demanda de financiamiento.
Ahí estará la verdadera dimensión de la medida.
La política monetaria puede discutirse mediante porcentajes, puntos básicos y corredores técnicos, pero su impacto definitivo siempre termina siendo mucho más concreto: cuánto cuesta producir, invertir, comprar, emprender o endeudarse en Honduras.
Esa será la prueba que permitirá determinar si el ajuste permanece como una corrección técnica limitada o comienza a dejar una huella más visible sobre la economía nacional. —Redacción Laura V. HonduPrensa.Com

