Tegucigalpa, Honduras.- La capital hondureña atraviesa una situación crítica en el abastecimiento de agua potable, luego de que el jefe de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, advirtiera que las reservas actuales alcanzan únicamente para 40 días, siempre que las condiciones climáticas no mejoren con lluvias significativas.
El funcionario explicó que, de mantenerse la ausencia de precipitaciones, el servicio de distribución de agua potable podría garantizarse únicamente hasta la última semana de agosto, lo que incrementa la preocupación entre miles de familias que ya enfrentan prolongados periodos de racionamiento.
Boquín reiteró un llamado urgente a la población para hacer un uso responsable del agua, evitar el desperdicio y adoptar medidas de ahorro en los hogares, ya que el consumo racional será determinante para extender la disponibilidad del recurso mientras persiste la sequía.
Actualmente, gran parte de los habitantes de Tegucigalpa recibe el suministro de agua potable apenas una vez por semana, una medida implementada debido a la reducción de las reservas en las principales fuentes de abastecimiento. En los sectores donde la red de tuberías no logra cubrir la demanda, el líquido es distribuido mediante camiones cisterna (pipas) para atender a las comunidades más afectadas.
En cuanto al estado de los embalses, el titular de la UMAPS detalló que la represa Los Laureles mantiene un nivel aproximado del 40 % de su capacidad, mientras que la represa La Concepción registra alrededor del 35 %, cifras que reflejan la presión sobre el sistema de almacenamiento de agua que abastece a la ciudad.
El panorama también está condicionado por las proyecciones del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), que indican que las lluvias más consistentes podrían presentarse hasta el mes de septiembre. Antes de ese período únicamente podrían registrarse precipitaciones aisladas y de baja intensidad, insuficientes para recuperar de forma significativa los niveles de las represas.
La escasez de lluvias no solo afecta a Tegucigalpa. El fenómeno también impacta al corredor seco de Honduras, donde numerosos productores han debido retrasar las siembras por la falta de humedad en los suelos, aumentando la preocupación por la producción agrícola y la seguridad alimentaria en diversas regiones del país.
Las autoridades insisten en que la colaboración ciudadana será fundamental durante las próximas semanas, ya que el ahorro de agua podría contribuir a reducir el impacto de una crisis hídrica que amenaza con intensificarse si las condiciones climáticas no cambian. Redacción Wendoly V.
