Tegucigalpa, Honduras.- Los constantes apagones continúan representando uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico de Honduras, según advirtió el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), que estima pérdidas superiores a 1,200 millones de lempiras anuales debido a las interrupciones en el suministro eléctrico.
El oficial de Política Económica del Cohep, Alejandro Kaffati, explicó que la energía no suministrada, conocida como apagones, acumula en promedio 21,200 horas al año, una situación que golpea de manera directa la productividad de las empresas, incrementa los costos operativos y limita la competitividad del país.
«Esto viene a impactar negativamente en el desarrollo y el crecimiento del país», expresó el representante empresarial al referirse a las consecuencias que enfrenta el sector productivo por las fallas en el servicio eléctrico.
De acuerdo con el análisis del Cohep, las pérdidas económicas rondan los 100 millones de lempiras mensuales, como resultado de la paralización de operaciones, daños en maquinaria y equipos, pérdida de materias primas, retrasos en la producción e inversiones adicionales en plantas generadoras para mantener el funcionamiento de los negocios.
El organismo empresarial advirtió que esta situación no solo afecta a las grandes industrias, sino también a las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan mayores dificultades para absorber los costos derivados de las interrupciones eléctricas.
En medio de este panorama, el Poder Ejecutivo impulsa una reforma al subsector eléctrico con el propósito de fortalecer la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y reducir las pérdidas que enfrenta la estatal.
La iniciativa plantea reforzar las facultades de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), crear un Operador del Sistema y Mercado (OSM) con independencia técnica y administrativa, además de modernizar la estructura organizativa de la ENEE para mejorar la eficiencia del sistema eléctrico nacional.
El proyecto también establece que el Estado conservará la propiedad de las empresas que surjan tras la reorganización institucional y mantendrá los subsidios dirigidos a los sectores más vulnerables mediante mecanismos de financiamiento más transparentes.
Sin embargo, la propuesta aún enfrenta un importante desafío político, ya que todavía no alcanza los 65 votos requeridos en el Congreso Nacional para convertirse en ley, lo que mantiene en suspenso una reforma considerada clave para el futuro del sistema energético hondureño.
Mientras el debate continúa en el ámbito legislativo, el sector privado insiste en que reducir los apagones es una prioridad para impulsar la inversión, fortalecer la generación de empleo y mejorar la competitividad de Honduras en los mercados nacionales e internacionales. Redacción Laura V
