Tegucigalpa, Honduras.- La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) encendió las alertas tras informar que durante lo que va de 2026 se han registrado ocho casos de autosecuestro en Honduras, una práctica ilegal donde personas simulan haber sido privadas de su libertad con el objetivo de exigir dinero a sus familiares.
La institución detalló que esta modalidad delictiva representa una preocupación para las autoridades, debido a que provoca angustia entre las familias afectadas y activa operativos especializados que requieren la movilización de investigadores, agentes antisecuestro, equipos tecnológicos y recursos logísticos.
La portavoz de la DPI, Yoselin Mairena, explicó que cada denuncia falsa obliga a desplegar protocolos de emergencia similares a los utilizados en secuestros reales, lo que puede retrasar la atención de casos donde verdaderamente existe una víctima en riesgo.
De acuerdo con los reportes investigativos, la mayoría de las personas involucradas en estos hechos tienen edades comprendidas entre los 20 y 40 años. Asimismo, la DPI confirmó que dentro de los casos identificados figuran dos menores de edad y dos mujeres que presuntamente fingieron haber sido secuestradas.
Las autoridades señalaron que detrás de estos hechos suelen existir diferentes motivos, entre ellos la intención de obtener recursos económicos de familiares, resolver problemas personales o evadir responsabilidades, aunque cada caso es analizado de manera individual por los equipos de investigación.
La portavoz policial recordó que el autosecuestro es considerado un delito en Honduras y que quienes participen en esta práctica pueden enfrentar consecuencias legales, además de responder por los gastos generados durante los operativos desplegados para esclarecer los hechos.
La DPI hizo un llamado a la población hondureña para evitar acciones que generen falsas alarmas y destacó que utilizar los recursos de seguridad para simulaciones afecta la capacidad de respuesta ante emergencias reales que requieren una intervención inmediata.
Las autoridades recomendaron a las familias mantener comunicación, denunciar cualquier situación sospechosa y confiar en los procedimientos oficiales de investigación para evitar caer en engaños que puedan poner en riesgo la seguridad y el patrimonio. Redacción Martha C
