Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En un nuevo giro dentro del violento caso que estremeció a Honduras, la Policía Nacional confirmó la captura de dos sospechosos vinculados a la brutal masacre donde perdieron la vida cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras Pandillas Contra Crimen Organizado (DIPAMPCO) en el sector de Corinto, zona marcada por intensos operativos contra estructuras criminales de alto impacto.

El director de Comunicación Estratégica de la institución policial, Wilber Mayes Ríos, reveló que los detenidos fueron identificados como Jeffrey Joseph Guardado Herrera además de Eli Nahúm Guerra, localizados heridos mientras recibían atención médica en el Hospital Hermano Pedro, ubicado en Izabal, Guatemala, cerca del límite fronterizo con Honduras.

De acuerdo con los reportes preliminares, ambos sujetos estarían ligados a una peligrosa organización criminal dirigida por Ever Noé Argueta Zavala, considerado objetivo prioritario dentro de las recientes operaciones de seguridad ejecutadas en la conflictiva zona norte del país.

Las investigaciones apuntan a que tras el enfrentamiento armado, varios integrantes del grupo criminal intentaron escapar hacia territorio guatemalteco. Sin embargo, mediante acciones coordinadas entre cuerpos policiales hondureños además de autoridades guatemaltecas, se logró rastrear la ubicación de los sospechosos para proceder con su captura inmediata.

El caso ha generado enorme conmoción nacional debido al nivel de violencia registrado contra los uniformados, un hecho que vuelve a colocar en debate la expansión del crimen organizado en corredores estratégicos del litoral atlántico hondureño.

Las autoridades también confirmaron el hallazgo de otros dos presuntos miembros de la estructura criminal, identificados como Nahum Ventura Rivera además de Oseas Eduardo Rivera Sabillón, quienes ya habían fallecido. Ambos eran velados en el sector de Omoa cuando equipos policiales llegaron para efectuar el levantamiento correspondiente.

Con estas muertes, la cifra relacionada con el sangriento enfrentamiento armado en Corinto asciende a siete fallecidos, elevando la presión pública sobre las instituciones encargadas de combatir estructuras ligadas al narcotráfico, sicariato además del crimen transnacional.

Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene despliegues tácticos en distintas regiones del país para localizar a otros posibles implicados. Paralelamente, continúan las investigaciones sobre la masacre registrada en Colón, otro episodio violento que mantiene bajo alarma a sectores sociales, empresariales además de organismos defensores de derechos humanos.  Redacción Wendoly V.

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