Tegucigalpa, Honduras.- El acceso a la atención oftalmológica enfrenta una situación preocupante en Honduras. Según el especialista Carlos Maldonado, apenas 17 oftalmólogos estarían atendiendo actualmente en el sistema público para una población cercana a los 10 millones de habitantes.
El médico atribuyó esta escasez a factores como los bajos salarios, la falta de contratación y la inestabilidad laboral, condiciones que estarían provocando que muchos especialistas opten por trabajar en el sector privado.
Maldonado explicó en declaraciones que Honduras cuenta con aproximadamente 115 oftalmólogos colegiados, pero la mayoría no presta servicios dentro del sistema estatal. Esta situación genera dificultades para acceder a consultas, tratamientos y cirugías, especialmente en el caso de niños con problemas de visión.
Hospital Escuela sin especialistas
Uno de los casos que más preocupa es el del Hospital Escuela, principal centro asistencial del país, que actualmente no tendría ningún oftalmólogo, según la denuncia del especialista.
El centro llegó a contar con cuatro profesionales, pero estos fueron saliendo progresivamente. Maldonado indicó que dejó la institución hace unos tres años y que el último especialista habría abandonado el hospital hace aproximadamente dos meses, sin que hasta ahora se hayan incorporado reemplazos.
El médico advirtió además que la falta de especialistas afecta especialmente la atención infantil y señaló que no habría un oftalmólogo disponible para atender a niños a nivel nacional dentro del sistema público.
Menos especialistas en otros hospitales
La problemática también se extiende a otros centros asistenciales. Maldonado estimó que el Hospital San Felipe cuenta con unos cinco oftalmólogos, una reducción considerable frente a los aproximadamente 18 que habría tenido anteriormente.
En el Hospital Mario Catarino Rivas habría dos especialistas, mientras que el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) dispondría de unos seis oftalmólogos en Tegucigalpa y dos en la zona norte.
La cobertura también sería limitada en La Ceiba y Copán, donde existiría al menos un especialista por zona, con horarios o condiciones de atención restringidas.
Salarios impulsarían fuga hacia el sector privado
De acuerdo con Maldonado, las condiciones económicas representan uno de los principales obstáculos para retener especialistas en el sistema estatal.
El médico señaló que un oftalmólogo recién graduado podría recibir alrededor de 50,000 lempiras mensuales en una clínica privada, mientras que en el sector público el salario rondaría los 34,000 lempiras, además de enfrentar contratos temporales y menores beneficios laborales.
También cuestionó la falta de estabilidad y aseguró que los cambios de administración pueden representar un riesgo para los profesionales contratados, mientras criticó que algunos procesos de selección puedan estar influenciados por criterios políticos.
La escasez de especialistas también estaría provocando largas listas de espera. En el Hospital San Felipe, por ejemplo, algunas consultas podrían programarse hasta con un año de retraso debido a la limitada cantidad de médicos disponibles.
Recomiendan controles visuales después de los 40
Ante este panorama, Maldonado recordó la importancia de la prevención. Recomendó que las personas mayores de 40 años se realicen al menos una evaluación oftalmológica cada año, especialmente para detectar enfermedades como cataratas y glaucoma.
El diagnóstico temprano permite tratar ambas condiciones. La presión ocular elevada puede controlarse mediante tratamiento, mientras que las cataratas pueden ser intervenidas quirúrgicamente para recuperar la visión.
La falta de especialistas, advierten los profesionales, no solo representa un problema de atención médica, sino también un riesgo para miles de hondureños que podrían enfrentar enfermedades visuales sin diagnóstico oportuno. Redacción Wendoly V
