Tegucigalpa, Honduras.- Ante el impacto de la sequía vinculada al fenómeno de El Niño, el Gobierno de Honduras busca ampliar la respuesta destinada a proteger la seguridad alimentaria de las familias más vulnerables, especialmente en las comunidades afectadas del Corredor Seco.

El presidente Nasry Asfura sostuvo este lunes un encuentro con Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para América Latina y el Caribe, con quien abordó las principales necesidades que enfrenta el país debido a las condiciones climáticas adversas.

Durante la reunión también participaron el representante del PMA en Honduras, Nicolás Bidault, además del coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en el país, Alejandro Álvarez, junto con integrantes de sus equipos de trabajo.

Las autoridades analizaron las medidas que actualmente se desarrollan para atender a las poblaciones golpeadas por la falta de lluvias, principalmente aquellas que han sufrido pérdidas agrícolas y reducción de sus fuentes de ingresos.

Savelli, quien realiza su primera visita a Honduras como directora regional del PMA, destacó la importancia de conocer directamente las prioridades nacionales y reafirmó el compromiso del organismo internacional de continuar trabajando de manera coordinada con las autoridades hondureñas.

El PMA mantiene programas de asistencia mediante transferencias monetarias, distribución de alimentos y apoyo a comunidades vulnerables, mientras impulsa iniciativas destinadas a mejorar la capacidad de respuesta frente a futuras emergencias climáticas.

Uno de los programas considerados estratégicos es la Alimentación Escolar, que actualmente beneficia a 1.2 millones de niños hondureños. A este esfuerzo se suman proyectos como “Ración Fresca”, que buscan mejorar la alimentación en los centros educativos y, al mismo tiempo, generar oportunidades para pequeños productores nacionales.

Bidault explicó que la cooperación con el Gobierno contempla tanto la atención inmediata de las familias afectadas como medidas de mediano y largo plazo para reducir los efectos de nuevos fenómenos climáticos.

En tanto, Álvarez señaló que la planificación conjunta contempla acciones para los 103 municipios declarados en alerta roja, donde además de asistencia alimentaria se priorizan áreas como agua, salud y nutrición.

El representante de Naciones Unidas destacó la necesidad de mantener la cooperación entre instituciones nacionales, gobiernos municipales y organismos internacionales para enfrentar las consecuencias de la emergencia.

Con esta coordinación, el Gobierno pretende ampliar la asistencia a las comunidades afectadas por la sequía, movilizar recursos y fortalecer programas destinados a garantizar alimentos y proteger los medios de vida de las familias hondureñas. Redacción Ruth Corrales

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