Tegucigalpa, Honduras.- La libertad de prensa enfrenta nuevos desafíos en Honduras. Más de 60 alertas por amenazas e intimidaciones contra periodistas y sus familiares han sido registradas en lo que va de 2026, de acuerdo con el monitoreo del Comité por la Libre Expresión (C-Libre).

El registro incluye distintos tipos de incidentes y, según la organización, no todas las amenazas tienen el mismo origen ni responden a un patrón único. Los casos son monitoreados de manera permanente para conocer las condiciones en las que periodistas y comunicadores desarrollan su trabajo.

Saúl Bueso, abogado e integrante de C-Libre, explicó que el objetivo de contabilizar estos hechos no es reducirlos a una estadística, sino mostrar el impacto que las intimidaciones generan en quienes ejercen el periodismo y en sus familias.

Una realidad que se repite

Las cifras de 2026 forman parte de una problemática que, según C-Libre, se mantiene año tras año. La organización sostiene que cada período registra más de 40 alertas relacionadas con la libertad de expresión, por lo que considera necesario observar la tendencia de manera permanente.

El monitoreo contempla situaciones que pueden involucrar amenazas, intimidaciones y advertencias, procedentes de diferentes actores. Entre ellos pueden figurar personas anónimas, grupos o sectores vinculados al poder, según los casos documentados por la organización.

C-Libre recopila esta información mediante un monitoreo diario que posteriormente sirve como base para su informe anual sobre libertad de expresión en Honduras.

Reclaman acciones contra los responsables

Además de documentar los casos, la organización pone el foco en la respuesta de las autoridades. Para Bueso, es fundamental que las instituciones encargadas de investigar los hechos actúen con mayor contundencia para identificar y sancionar a quienes amenazan o intimidan a comunicadores.

El fortalecimiento de las investigaciones, sostiene C-Libre, contribuiría a combatir la impunidad y a generar mejores condiciones para el ejercicio periodístico.

Las amenazas también afectan al entorno familiar

El impacto de estos hechos puede extenderse más allá del comunicador. Cuando una intimidación involucra o alcanza a familiares, el temor puede trasladarse directamente al hogar, aumentando la presión sobre quienes ejercen labores informativas.

Para C-Libre, las más de 60 alertas registradas este año representan una señal que debe llamar la atención de las autoridades y de la sociedad.

La organización insiste en la importancia de proteger la libertad de expresión, garantizar investigaciones efectivas y crear condiciones de seguridad para periodistas y sus familias. Redacción Ruth Corrales

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!