Tegucigalpa, Honduras.- El ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, salió al paso de las comparaciones entre la estrategia hondureña contra las maras y pandillas y las políticas aplicadas en otros países, particularmente en El Salvador.
El funcionario aseguró que las nuevas acciones del Gobierno no son una copia de modelos extranjeros, sino que fueron diseñadas a partir de un análisis de las condiciones y necesidades de Honduras.
“Probablemente tenga algunas similitudes, no lo niego, pero realmente estas han sido analizadas para poder tener decisiones más adecuadas a nuestra realidad”, manifestó Velásquez.
Más de 14 zonas bajo intervención
El titular de Seguridad detalló que actualmente se mantienen más de 14 puntos de intervención en el Distrito Central, con participación de cuerpos de seguridad y fiscales.
Sin embargo, reconoció que las autoridades enfrentan limitaciones de presupuesto y personal, por lo que la presencia policial debe distribuirse de manera estratégica según los niveles de incidencia delictiva.
Velásquez señaló que Honduras cuenta aproximadamente con un policía por cada 436 habitantes, situación que obliga a movilizar los recursos hacia los sectores considerados prioritarios.
El funcionario también admitió que después de una intervención pueden registrarse nuevos hechos violentos debido a disputas territoriales entre estructuras criminales.
Refuerzan control en las cárceles
Otro componente de la estrategia es evitar que integrantes de organizaciones criminales continúen coordinando actividades delictivas desde los centros penitenciarios.
El Congreso Nacional aprobó recientemente reformas que establecen un régimen especial de reclusión para personas capturadas como integrantes de grupos declarados terroristas, incluyendo medidas de mayor control y permanencia en módulos de máxima seguridad.
Además, las reformas contemplan restricciones de comunicación, vigilancia reforzada y controles dentro de los centros penales.
CNDS impulsó nuevas medidas
Velásquez explicó que las decisiones surgieron de los análisis realizados en el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS), donde se estudiaron las causas de la violencia y la necesidad de fortalecer las capacidades de la Policía, Fuerzas Armadas, Ministerio Público y sistema penitenciario.
El CNDS también determinó recientemente declarar tres estructuras criminales como organizaciones terroristas, medida que posteriormente fue acompañada por reformas aprobadas por el Congreso Nacional.
Seguridad responde a cuestionamientos
Ante las críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos, el ministro afirmó que la Secretaría de Seguridad respalda la protección de estos derechos, aunque sostuvo que cada país debe establecer las normas que considere pertinentes frente a su realidad.
“Cada sociedad crea la normativa que considera más pertinente para poder controlar la violencia y la delincuencia en sus países”, expresó.
De esta manera, el Gobierno hondureño sostiene que su estrategia busca adaptar las herramientas de seguridad a las condiciones nacionales, mientras avanza con nuevas medidas operativas, penitenciarias y legales contra las estructuras criminales. Redacción Wendoly V
