Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La creciente crisis hídrica que golpea a la capital encendió las alarmas en la administración municipal. Ante el aumento del desperdicio de agua potable en colonias, comercios e industrias, el alcalde capitalino Juan Diego Zelaya anunció severas multas de hasta 10 mil lempiras contra ciudadanos que derrochen el recurso en actividades consideradas irresponsables.

La medida surge en uno de los momentos más delicados para Tegucigalpa, donde miles de familias enfrentan racionamientos, baja presión en tuberías e incertidumbre por el abastecimiento durante la temporada seca. La comuna busca frenar prácticas que aceleran el agotamiento del sistema hídrico, entre ellas el llenado de piscinas, lavado de vehículos con mangueras e incluso fugas domésticas no reparadas.

Sanciones entre 5 mil y 10 mil lempiras para quienes llenen piscinas, multas de 2 mil 500 para quienes usen mangueras para lavar carros, además de castigos económicos para quienes mantengan un desperdicio inconsciente del agua”, expresó Zelaya durante su comparecencia pública.

El edil sostuvo que el objetivo principal no solo radica en castigar, sino en impulsar una nueva cultura de consumo responsable del agua potable. Según explicó, pequeñas acciones como reparar llaves dañadas, eliminar fugas ocultas o sustituir tuberías deterioradas podrían representar millones de litros ahorrados cada mes.

Zelaya confirmó que la represa Represa San José volvió a operar tras permanecer paralizada durante 17 meses, una acción considerada clave para fortalecer distribución en diversos sectores capitalinos.

El alcalde también reveló un ambicioso plan respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo, mediante el cual se invertirán más de 100 millones de dólares destinados a modernizar completamente el sistema hídrico de Tegucigalpa. Las obras contemplan reparación masiva de fugas, sustitución de tuberías obsoletas, instalación de micromedidores inteligentes e incorporación de tecnología avanzada para controlar pérdidas.

Analistas advierten que cerca del 40 % del agua distribuida en algunas ciudades latinoamericanas termina desperdiciada por fugas invisibles, conexiones ilegales o infraestructura colapsada. En Tegucigalpa, esta problemática podría agravarse si no existe participación ciudadana inmediata.

La municipalidad además estudia campañas educativas agresivas en escuelas, barrios, mercados e industrias para fomentar ahorro permanente del recurso. Entre las recomendaciones destacan reutilización de agua doméstica, captación pluvial, mantenimiento preventivo de tuberías e implementación de horarios racionales para actividades de limpieza.

La amenaza de sanciones económicas marca uno de los movimientos más contundentes contra el desperdicio hídrico en la capital hondureña durante los últimos años. Redacción Ruth Corrales.

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