Tegucigalpa, Honduras.- La sequía prolongada y las altas temperaturas comienzan a dejar fuertes consecuencias en el sector ganadero hondureño, con una caída de hasta 30 % en la producción de leche, advirtió el productor de lácteos e ingeniero Roger Osorto.
El productor explicó que la falta de lluvias ha reducido considerablemente la disponibilidad de pastos para alimentar al ganado, mientras que las elevadas temperaturas provocan estrés en los animales y afectan directamente su rendimiento.
El impacto, según Osorto, es todavía mayor en las regiones donde la sequía se ha extendido durante más tiempo, generando dificultades para mantener los niveles habituales de producción.
Las pérdidas económicas también empiezan a sentirse. El productor calculó que la reducción productiva representa alrededor de 8 millones de lempiras en pérdidas, mientras algunas empresas del rubro han experimentado una disminución cercana al 20 % en el empleo.
Aunque algunos ganaderos han optado por conservar a sus trabajadores pese a la crisis, otros han tenido que reducir personal debido a la caída en la actividad y los ingresos.
Ganaderos venden parte de sus hatos
La falta de alimento está llevando a algunos productores a tomar decisiones difíciles. Osorto señaló que varios ganaderos han comenzado a vender animales porque ya no cuentan con suficientes recursos para garantizar su alimentación y mantenimiento.
A esta situación se suman reportes de muerte de ganado en zonas afectadas por la combinación de sequía y calor extremo, aumentando las pérdidas para las familias que dependen de esta actividad.
Ante la posibilidad de que las condiciones secas continúen, Osorto llamó a impulsar medidas de respaldo para los productores, incluyendo créditos con condiciones favorables, seguros agrícolas y asistencia técnica que permita sostener la producción.
El objetivo, explicó, es evitar que las pérdidas aumenten durante los próximos meses y ayudar a los ganaderos a mantener sus operaciones.
Mientras enfrentan este escenario, algunos productores buscan alternativas para aprovechar la leche disponible y mantener sus ingresos, entre ellas la elaboración de productos derivados como mantequilla, una estrategia que también contribuye a preservar el abastecimiento de alimentos. Redacción Laura V
