Tegucigalpa, Honduras.- Entre aplausos, emoción y orgullo comunitario, el filántropo japonés Shin Fujiyama inauguró este martes una nueva escuela en la comunidad indígena de Umru, en el departamento de Gracias a Dios, como parte de su proyecto para mejorar las condiciones educativas en Honduras.
La inauguración de la Escuela Óscar Mejía Urquía representa la culminación del denominado “Reto Mosquitia”, una iniciativa que llevó infraestructura educativa hasta una de las zonas con mayores dificultades de acceso del país.
De una estructura deteriorada a una escuela digna
Antes de la intervención, los estudiantes de Umru recibían clases en una antigua construcción de madera que presentaba graves deficiencias y condiciones poco adecuadas para la enseñanza.
El proyecto permitió sustituir completamente la vieja estructura por un moderno centro educativo construido con bloques, concreto y elementos estructurales, diseñado para ofrecer mayor seguridad y mejores condiciones para estudiantes y docentes.
La nueva infraestructura busca beneficiar no solo a los alumnos que actualmente asisten al centro, sino también a las futuras generaciones de la comunidad misquita.
Empresa privada también se sumó al proyecto
La obra fue posible mediante la colaboración entre empresas privadas, fundaciones y creadores de contenido, quienes realizaron aportes económicos y logísticos para hacer realidad el proyecto educativo.
Durante el acto de inauguración, la diputada por Gracias a Dios, Erika Urtecho, oficializó además la entrega de mobiliario y pupitres nuevos para equipar las aulas del centro escolar.
Familias de la comunidad, líderes locales y representantes del proyecto participaron en el tradicional corte de cinta, realizado a las 8:00 de la mañana, en una jornada marcada por la celebración y el agradecimiento.
Fujiyama apunta a construir 1,000 escuelas
Shin Fujiyama, director de la Fundación One Thousand Schools, destacó que la nueva escuela en Umru representa un paso más hacia su objetivo de construir 1,000 centros educativos en Honduras.
El filántropo también hizo un llamado a continuar respaldando las campañas de recaudación que impulsa a través de sus plataformas digitales, con la intención de avanzar próximamente en la construcción de un kínder en la misma comunidad.
La obra se suma a los esfuerzos que buscan reducir las brechas de infraestructura educativa y brindar a los niños hondureños espacios seguros, dignos y adecuados para aprender. Redacción Ruth Corrales
