SIT investiga hospitales vinculados a gestión de Octavio PinedaSIT investiga hospitales vinculados a gestión de Octavio Pineda

Salamá, Ocotepeque y Santa Bárbara continúan esperando centros asistenciales cuya construcción quedó atrapada entre aumentos millonarios, avances limitados y dudas sobre su sostenibilidad.

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Tres hospitales regionales llamados a fortalecer la deteriorada red pública de salud permanecen suspendidos después de que la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) detectara un incremento del 158 % en sus costos de construcción.

Los proyectos se desarrollan en Salamá, Ocotepeque y Santa Bárbara, comunidades donde la expectativa de recibir atención especializada contrasta ahora con estructuras incompletas, fuertes desembolsos públicos y la posibilidad de que los diseños tengan que ser modificados.

El titular de la SIT, Aníbal Ehrler, sostiene que los aumentos se produjeron durante la administración del exministro Octavio Pineda. La institución inició una revisión para identificar cuándo fueron autorizados los cambios y qué criterios técnicos respaldaron las nuevas cantidades.

De L690 millones a L1,600 millones

Las cifras expuestas por Ehrler muestran la magnitud del problema. Los hospitales de Salamá y Ocotepeque tenían un presupuesto inicial de aproximadamente 690 millones de lempiras cada uno, pero actualmente alcanzarían unos 1,600 millones por centro.

En Santa Bárbara, el costo habría pasado de 1,800 millones a 4,400 millones de lempiras, una diferencia que aumenta las necesidades de financiamiento y compromete la posibilidad de concluir la obra bajo las condiciones originales.

La SIT analiza los diseños, la etapa de preinversión y las decisiones que habrían obligado al país a buscar mayores niveles de endeudamiento.

Aunque las autoridades responsabilizan a la administración anterior por las modificaciones, la investigación todavía deberá documentar quiénes participaron en las aprobaciones y bajo qué argumentos se autorizaron.

Dinero ejecutado frente a obras inconclusas

Los proyectos ya han consumido cantidades importantes de recursos públicos. La SIT reporta desembolsos aproximados de 500 millones de lempiras en Salamá, otros 500 millones en Ocotepeque y cerca de 800 millones en Santa Bárbara.

Los avances físicos, sin embargo, se mantienen alejados de la finalización. Salamá y Ocotepeque registran alrededor de un 36 %, mientras Santa Bárbara alcanza apenas el 18 %.

Los trabajos realizados incluyen movimientos de tierra, cimentaciones y estructuras metálicas. La suspensión pretende evitar nuevos compromisos financieros mientras se determina si las construcciones pueden continuar con los diseños actuales.

Para la población, la paralización representa algo más que un conflicto presupuestario. Significa prolongar traslados hacia otros departamentos, aumentar la presión sobre hospitales existentes y mantener limitada la atención especializada en zonas históricamente afectadas por la falta de infraestructura sanitaria.

El riesgo de construir hospitales imposibles de operar

El viceministro de Salud, Eduardo Midence, advirtió que las dimensiones y servicios contemplados podrían superar la capacidad operativa de los municipios beneficiados.

El problema sería garantizar la contratación permanente de especialistas, personal de enfermería, técnicos, medicamentos, mantenimiento y equipamiento de alta complejidad.

Midence señaló que sería difícil asegurar profesionales como cirujanos cardiovasculares, intensivistas y cirujanos pediátricos en esas localidades. Sin una planificación integral, los edificios podrían quedar subutilizados o convertirse en proyectos demasiado costosos para el presupuesto sanitario.

La Secretaría de Salud analiza la posibilidad de replantear el modelo asistencial y distribuir algunos servicios entre diferentes hospitales. El objetivo sería adaptar cada centro a la demanda real, evitando que la inversión termine convertida en infraestructura sin capacidad de respuesta.

¿Qué ocurrirá con las construcciones?

Las autoridades aseguran que los hospitales no están cancelados, pero su reanudación dependerá de los resultados de las investigaciones, los ajustes técnicos y la búsqueda de nuevo financiamiento.

Mientras tanto, los hospitales de Choluteca, Tocoa e Islas de la Bahía continúan avanzando bajo esquemas financieros diferentes.

Choluteca registra un 58 % de ejecución y podría finalizar durante el primer trimestre de 2027. Islas de la Bahía tiene un avance del 39 %, con una fecha estimada de conclusión para septiembre de ese año.

El hospital de Tocoa presenta un 24 % y podría estar terminado entre finales de 2027 e inicios de 2028. Estos proyectos cuentan con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica y del Banco Interamericano de Desarrollo para construcción y equipamiento.

En Salamá, Ocotepeque y Santa Bárbara, el escenario continúa abierto. El Gobierno tendrá que decidir si mantiene los diseños, reduce su alcance o reorganiza los servicios previstos.

La revisión deberá ir más allá de encontrar responsables. También tendrá que ofrecer una salida viable para que los recursos ya invertidos no queden sepultados bajo estructuras vacías. Las comunidades necesitan hospitales funcionales, pero también explicaciones claras sobre cómo proyectos destinados a salvar vidas terminaron enfrentando costos que superan ampliamente sus presupuestos originales. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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