Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El sector obrero hondureño mantiene la alerta frente al reciente ajuste al salario mínimo, que según líderes sindicales resulta insuficiente ante el fuerte incremento en el precio de los combustibles y la canasta básica. Josué Orellana, vicepresidente de la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH), señaló que, pese al acuerdo multianual alcanzado con empleadores para 2026 y 2027, la realidad económica obliga a reconocer que cualquier porcentaje negociado no alcanzará a cubrir las necesidades del trabajador promedio.
Orellana enfatizó que la pérdida de poder adquisitivo es una consecuencia directa de la inflación disparada por los combustibles, lo que repercute en los precios de productos esenciales y los gastos de transporte diarios. “Cualquier porcentaje a negociar va a ser insuficiente. Esa es la realidad que vive la clase trabajadora frente al alto costo de la canasta básica”, declaró.
Aun así, el sector laboral destacó la importancia de lograr un consenso temprano con los empleadores, asegurando que la fijación multianual permitirá a los trabajadores planificar sus finanzas y a las empresas estructurar correctamente los pagos desde enero. La labor de las centrales obreras consiste en mantener un equilibrio justo entre capital y mano de obra calificada, evitando desajustes que puedan afectar la estabilidad laboral y económica.
Orellana admitió que, incluso si se hubiera negociado un incremento mayor —del 15 al 20 por ciento—, el ajuste seguiría siendo insuficiente frente al alza de combustibles y la presión sobre la canasta básica. La situación evidencia la urgencia de soluciones integrales, incluyendo subsidios al transporte, ajustes escalonados en productos esenciales y mecanismos de control inflacionario que protejan a los trabajadores más vulnerables.
El sector obrero insta al Gobierno y a los empleadores a considerar estrategias complementarias que mitiguen el impacto del alza de combustibles, promoviendo incentivos económicos, programas de eficiencia energética y esquemas de apoyo directo que fortalezcan la capacidad adquisitiva del trabajador. Mientras tanto, el consenso logrado representa un paso inicial, pero insuficiente, para enfrentar los desafíos económicos que golpean a miles de familias hondureñas. Redacción Laura V.
