Tegucigalpa, Honduras.- La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, afirmó que el endurecimiento de las penas por sí solo no resolverá la crisis de violencia contra las mujeres en el país, al considerar que el verdadero desafío es fortalecer las instituciones encargadas de investigar, judicializar y sancionar estos delitos.

Sus declaraciones surgen luego de que fueran publicadas en La Gaceta las reformas al Código Penal que incrementan las condenas por femicidio, establecen penas de hasta 60 años de prisión en determinados casos y crean juzgados especializados integrados por mujeres para conocer este tipo de procesos.

Ayestas sostuvo que la aprobación de nuevas normas representa un mensaje de advertencia para los agresores, pero insistió en que la efectividad de cualquier reforma dependerá de la capacidad de las instituciones de justicia para identificar a los responsables, llevarlos ante los tribunales y garantizar sentencias fundamentadas en investigaciones sólidas. «No es creando más leyes como se resolverá el problema de la violencia contra la mujer, sino haciendo que las instituciones funcionen y que los responsables sean investigados, juzgados y sancionados», enfatizó.

Fortalecer la investigación criminal

La especialista destacó que uno de los principales retos del país continúa siendo el fortalecimiento de la investigación científica criminal, elemento que considera indispensable para combatir la impunidad que rodea numerosos casos de femicidio.

Indicó que las pruebas técnicas y científicas son determinantes para que los expedientes lleguen debidamente sustentados ante los jueces, permitiendo procesos judiciales más efectivos y reduciendo la posibilidad de que los responsables evadan la justicia.

Asimismo, recordó que durante los últimos seis años únicamente entre 90 y 100 casos de femicidio han logrado ser judicializados, una cifra que refleja las limitaciones que aún enfrenta el sistema de justicia hondureño.

Juzgados con perspectiva de género

Ayestas valoró positivamente la creación de juzgados especializados para conocer los casos de femicidio, especialmente aquellos dirigidos por mujeres, al considerar que permitirán incorporar una perspectiva de género durante los procesos judiciales y brindar una atención más adecuada a las víctimas y sus familias.

No obstante, reiteró que estas instancias deberán contar con recursos, personal capacitado y mecanismos eficientes para cumplir el propósito para el cual fueron creadas.

Prevenir desde la infancia

Además de las acciones judiciales, la coordinadora del OV-UNAH hizo un llamado a impulsar políticas de prevención enfocadas en la formación de nuevas generaciones.

Explicó que es necesario promover las llamadas «nuevas masculinidades», fomentando desde la niñez valores de respeto, igualdad y resolución pacífica de conflictos, con el objetivo de disminuir la violencia antes de que ocurra.

«¿De qué sirve capturar a los hombres violentos si no les estamos enseñando a no ser violentos?», cuestionó.

Finalmente, Ayestas concluyó que ninguna reforma tendrá resultados si las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley no actúan con eficacia, advirtiendo que, sin una aplicación real de las normas, las reformas podrían quedar únicamente plasmadas en el papel. Redacción Ruth Corrales

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